FRANCIS NEGRETE
Más de veinte árboles del paseo de las Laderas han sido ya tronchados en los últimos días por alguien que podría padecer un trastorno del control de los impulsos -y lo digo como psicólogo-, dado que lo hace a plena luz del día a pesar de que puede ser descubierto. En este tipo de trastornos, las personas que lo sufren sienten un deseo enorme o una tentación de hacer algo negativo para sí mismo o para los demás, aunque son conscientes de que puede acarrearles problemas importantes. Podemos poner por ejemplo del primer caso al ludópata que siente un impulso por jugar y es incapaz de controlarlo a pesar de saber que le trae a él mismo consecuencias muy negativas, y en el segundo caso, el pirómano, que no es capaz de resistir la tentación de provocar incendios, aunque sabe bien que puede acarrearle penas de cárcel.
Mientras ejecutan la acción impulsiva se sienten aliviados, pero después en muchos casos se arrepienten y llegan a tener sentimientos de culpa.
El caso es que la persona que está tronchando los árboles de las Laderas debe ser consciente de que tiene indignado a buena parte de los alburquerqueños, como estamos viendo en las redes sociales, pero aún así prosigue y es evidente que si continúa, tarde o temprano, será descubierto.
Visitas: 229
