lunes, abril 27, 2026
InicioPatrimonio, usos y costumbres de AlburquerqueALEGATO EN DEFENSA DEL PATRIMONIO. El Día de los Santos

ALEGATO EN DEFENSA DEL PATRIMONIO. El Día de los Santos

EUGENIO LÓPEZ CANO

“…en este día de mediados de Otoño y cuando aún los fríos no son muy intensos y las tardes son cálidas, emotivas y ensoñadoras, los niños y niñas de las Escuelas y otros en forma particular, ‘íbamos a comernos los Santos’ a la Dehesa de los Caballos, llevábamos en pequeñas cestas de mimbre o de varas de olivo los frutos secos de la estación como eran las castañas, los higos pasados, las peras y las manzanas y alguna que otra fruta, en particular nos gustaba mucho hacer casamientos, consistentes en abrir n higo rico y jugoso, que lo eran, e introducir en él una pierna de nuez o alguna almendra pelada y ella constituía un verdadero manjar para nuestro gusto infantil, y, pienso yo, que también para los adultos. Como quiera que no todos llevábamos las mismas golosinas, hacíamos intercambios y todos participábamos de los que cada uno aportaba, esto sin ser una cosa dispendiosa era una tradición hermosa y fraternal que poco a poco se ha ido perdiendo.

  En los días antes de llegar a todos los Santos, también los monaguillos iban por las calles solicitando de los vecinos dádivas consistentes en frutos secos y otros como leña, etc., para pasar la noche en los Campanarios de las iglesias doblando las campanas por el alma de los fieles difuntos que, como es sabido, es el siguiente día del de todos los santos. Este doblar de campanas es triste y lúgubre, pero no hay nadie que no tenga difuntos y se aceptaba esta tradición con respeto y veneración y era este día de recogimiento y concentración cristiana en memoria y recuerdo para nuestros deudos (…) Los que pensamos de esta forma no debemos cejar en nuestro empeño porque estas tradiciones no se pierdan, recordando a nuestros jóvenes por los medios a nuestro alcance e incluso tratar de reconstruirlos y actualizarlos para que nuestras virtudes étnicas no se pierdan y sigan para bien y orgullo de las nuevas generaciones venideras” (Felipe Rubio Bueno, desde Cuernavacas, Méjico: “Alburquerque desde Méjico: Remembranzas” Revista “ALBOREÁ nº 4, agosto 1993. Edita: Ayuntamiento de Alburquerque)

  En la revista LA GLORIETA nº 77, de octubre de 2004, decía Francis Negrete en el siguiente reportaje “La tradición de los Santos sobrevive en Alburquerque gracias a mujeres y niños”: “Aunque hace años los lugareños solamente llevaban los conocidos como ‘santos’, esto es, castañas, nueces, bellotas, higos y almendras, y se hacían los casi desaparecidos ‘casamientos’ –higos abiertos con una bellota en su interior-, últimamente la gente lleva todo tipo de alimentos, desde carne para asar a dulces caseros de multitud de clases, especialmente los más típicos de la villa:  bollos de pascua, perrunillas, empanadas y borrachos / La tradición se mantiene gracias especialmente a las mujeres y los niños poraque los varones suelen abandonar la costumbre ancestral llegada la adolescencia, aunque algunos grupos de jóvenes sí marchan al campo a pasar el día pero provistos de botellones en la mayoría de los casos / Este año, aprovechando el excelente día de sol, los campos de los alrededores de Alburquerque aparecían llenos de pandillas de niños o de mujeres, formando grupos de hasta cuarenta o cincuenta personas”

  Dos años más tarde Francisco José Negrete nos habla, sin embargo, del renacimiento de esta costumbre cuando nos cuenta en su artículo “¿Por qué comemos castañas y festejamos el día de los Santos en Alburquerque?”, publicado en LA GLORIETA nº 94, de octubre-noviembre de 2006, lo siguiente:

  “La tradición de salir al campo a comerse los ‘santos’ sigue vigente en Alburquerque como se demostró el pasado día 1 de noviembre, en el que centenares de alburquerqueños poblaron las fincas de los alrededores del pueblo cargados con higos, castañas, nueces y otras viandas (…) La Cruz de San Blas fue siempre el lugar elegido para festejar esta tradición, pero en los últimos años, aunque sigue acudiendo gente a este paraje, los lugareños se dispersan más y acuden en otros huertos o fincas cercanas al pueblo (…) Así mismo, hasta hace unos 20 años, durante toda la noche del día 1 al 2 de noviembre las campanas de la iglesia de San Mateo repicaban con el toque de difuntos…”.

Visitas: 159

RELATED ARTICLES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Most Popular

Recent Comments

Marcelo Poyato en ¿Dónde está Alburquerque?
Marcelo Poyato Garcia en Alburquerque se suicida