miércoles, febrero 11, 2026
InicioCulturaALEGATO EN DEFENSA DEL PATRIMONIO (V). La plaza y la Villa Adentro

ALEGATO EN DEFENSA DEL PATRIMONIO (V). La plaza y la Villa Adentro

EUGENIO LÓPEZ CANO

A todo este conjunto de piedra y cal, salpicado con el rojo de los tejados y el verdor de las plantas que lo engalanan, varias pinceladas vienen a poner vida y color a La Plaza, generosa y diáfana, sin cuya presencia no podríamos concebir su imagen, y, por ende, nuestros recuerdos. Me refiero a ese espectáculo, sencillo y acogedor, que representan las golondrinas, los vencejos y las cigüeñas blancas, en especial estas últimas con su vuelo majestuoso y su crotoreo característico, los mismos que nos acompañaron mientras crecimos, mientras nos enamorábamos, mientras envejecimos. Una estampa bucólica, mezcla de formas, sonidos y colores, con la que hemos convivido a lo largo de nuestra vida, y que hoy desinteresadamente se la ofrecemos a cuantos nos visitan.

  A propósito de las cigüeñas, consideradas por los ornitólogos como una de las aves más bellas de nuestro entorno, convendría que al menos se instalaran un par de nidos artificiales en los sitios de costumbre. Ya sé que una vez se llevó a cabo, con resultado negativo, por la Asociación Local de ADENEX, lo que no impide que se intente de nuevo. De esta forma mostraríamos muestra sensibilidad, recuperando parte de nuestra intrahistoria, y por otro nos serviría de tarjeta de visita para los amantes de la naturaleza. Respecto a los daños que irremediablemente ocasionarían, sería conveniente que el arreglo de los tejados corriera a cargo del Ayuntamiento, destinando en el presupuesto ordinario una partida en este sentido -casos de los zorramícales (cernícalos)-, evitando de este modo el rechazo, comprensible, que vienen sintiendo los propietarios ante la presencia de las cigüeñas.

  Más arriba, entre La Plaza y el castillo, se halla, como sabemos, la VILLA ADENTRO, un lugar que requiere una atención todavía más cuidada, como así pretenden, por fin, las autoridades regional y local, demostrando con ello la importancia que tiene la arquitectura popular, como el legado humano más preciado.

  Además de las miserias a las que ha estado expuesto este barrio a lo largo de su historia, tales como saqueos, incendios, destrucciones, etc., otras desgracias más se han ido sumando a aquellas otras, siempre con el beneplácito de las autoridades locales que, por ignorancia o desidia, han permitido que desaparezcan muchos de sus elementos arquitectónicos, tales como portales, ventanas, adornos, etc., cuando no autorizando añadidos en fachadas en forma de balcones de cemento, pinturas extravagantes, nuevas construcciones, etc., que acaban por romper el equilibrio arquitectónico de un barrio cuyo vecindario -nos debiera dar vergüenza admitirlo- supo conservarlo durante siglos gracias a su escaso poder económico.

  Sin embargo hace unos años se destinaron escuelas taller para una rehabilitación integral, de manera que se colocaron puertas y ventanas de madera y se recuperó parte del adoquinado de piedra, pero aquello se terminó quedando mucho por hacer.

  También hace años se observó un interés, sobre todo en forasteros, por adquirir viviendas en la Villa Adentro, algo de lo que informó el corresponsal en el periódico HOY, Francisco José Negrete. En un amplísimo trabajo sobre el «Turismo en Alburquerque«, publicado en esta revista, ya aconsejaba entonces ‘vender’ nuestro pueblo mejor de lo que hasta ahora se había hecho, y, entre otras ideas, apuntaba la de ofrecer la Villa Adentro, como segunda vivienda, a la gente de afuera, en especial a los vecinos de Badajoz.

Visitas: 89

RELATED ARTICLES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Most Popular

Recent Comments

Marcelo Poyato en ¿Dónde está Alburquerque?
Marcelo Poyato Garcia en Alburquerque se suicida