FRANCIS NEGRETE/J. M. LEAL
Agustín Fuentes cumplió su gran sueño, aunque no fuera con Contempopránea. Lo hizo con Brisa, en Málaga, una de las ciudades más pujantes actualmente de España, tanto en el aspecto económico como en el social y cultural, sobre todo este último, pero la cultura también genera ingresos importantes, y muchos puestos de trabajo.

Brisa, festival cuya organización corre a cargo de Agustín Fuentes y otros socios, logró reunir a un número impresionante de personas, entre 10.000 y 15.000 en algunos de los conciertos celebrados el fin de semana. Y es que Agustín soñaba con reunir en algún lugar de Alburquerque una cifra cercana a los diez mil, y cuando vio que no era posible, pretendió que al menos CPOP creciera… Pero no solo no lo hizo, sino que el festival se lo cargó Vadillo, quien rompió a conciencia la gallina de los huevos de oro, al creer, cómo no, que él, todopoderoso, sería capaz de organizar otro festival mayor. Y lo anunció en aquel programa electoral que presentó, eufórico por sus delirios, en mayo de 2019, cuando la playa de Carrión, las siete torres de luces que alumbrarían todo el pueblo y otras grandiosidades surgidas de su mente exaltada por tantos halagos y tantos abrazos…

Vadillo se permitió con total descaro e impunidad destinar las decenas de miles de euros que mandaba la Junta de Extremadura a otros menesteres aún por descubrir. Y veremos si algún día se hace justicia a tantos desmanes…
Aquí, mientras los gobernantes arremetían contra el creador de Contempopránea y le volvían la espalda por no escupirle, en Málaga le agasajaban no solo las autoridades municipales, sino el propio presidente de la Junta de Andalucía, recién elegido, Juanma Moreno, al que Agustín recibió en el Brisa, y al que vio bailar al ritmo de Danza Invisible.

Mi Málaga del alma, la de los “varones”, los Negrete, a donde acudo muchos veranos, ha sido por azares de la vida el lugar que ahora también envidio por la música llevada desde Alburquerque.
Este gran festival malagueño crecerá y crecerá, y Alburquerque ya no podrá decrecer más y caer más bajo, porque hemos tocado fondo.
Muchos sueñan con un regreso de Fuentes con CPOP bajo el brazo, pero con el éxito de Brisa y el cariño con el que ha sido acogido allí por los gobernantes y el público, la única esperanza que suena en los corrillos de nuestro pueblo es que fracase en Olivenza y así haya una oportunidad para el regreso. A favor tenemos que hay un nuevo gobierno que no desviará fondos para Dios sabe qué, aunque no va a ser nada fácil. Soñar no cuesta dinero… pero hasta el sueño nos quitó el vadillismo.
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