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CARTAS EMPONZOÑADAS (XXIV)

A los alburquerqueños, mujeres y hombres, que luchan por “lo suyo” ante el incumplimiento de quienes ostentan el poder local con resultados tan nefastos; entre otros, el impago a sus empleados y el sufrimiento de tantas familias.

ANTONIO L. RUBIO BERNAL

Puerto de Albahacar, septiembre del 2021.

¡Ay, Rosita, qué mala pata la mía!, aunque del mes se apunte: “frutero, alegre y festero”, como una pavesa me encuentro. ¡Quién lo diría! Yo, muro de tus hazañas; tú, hoy, “paré” de mis lágrimas. Te cuento, dormía, y me desperté sin ser “capá de meá” en la escupidera. Me faltó el tiempo pa contarlo por la mañana y “enseguía”: “agilando al médico”. Me recetó papelillos y cita pa el “uroloquesea” en noviembre; mi nuera, “a Badajoz apoquinando”. Tras meterme el “deo” me espetó: “la tiene muy grande”; y me quedé perplejo, yo que siempre he “pecao” de carestía en el chirimbolo; se percató al momento y añadió: “la próstata”. ¡Qué disgusto! Y mi “namorada”, La Trula, aún más; que quién la mandaría a ella. Pa poco disfrutar, mira lo que me he “acarreao”. En fin, me aliaré con la paciencia. Y que me tienen que operar; penando, como dijese el cantante, “por el bulevar de los sueños rotos”; con lo que le había “gustao” tu corbata, y que “italiana”, apuntó.

Me tomo licencia, no vuelvas a enviar paquete alguno. ¡Qué bulla! ¡Abate me cago! Mi nuera relatando, y mi nieto, hecho un botarate, que por qué tienes que enviar regalos al niño; poco más y me culpa de pedírtelos. No sé por qué recibe de tan mal grado tus detalles. A su madre, “te he dicho que no recojas ningún paquete de ésa, cuándo te vas a enterar”. Tú le conoces bien, que habéis “desplanchao” más de una sábana juntos; contigo no da el brazo a torcer, así que lo de ir el 9, como que no; “estuviera bueno; ya le gustaría”, enseguida gritó mi nuera. Has “caío” en desgracia otra vez, pero no en mi corazón. Hazlo por mí, no mandes ni uno más. Así las cosas son hasta capaz de jondearlo.

La insensibilidad municipal nos invade, sin signo de remisión por parte de los actores, que bien “escarranchaos” en sus poltronas se afanan sólo en lucrarse; mientras, Puerto “sucumbío” en la incertidumbre, la gente incrédula y sin “hacé na”, “ensimismá” con la idea de este negro futuro. Pero le ha “salío” el tiro por la culata”, ahora sí que sí que (bueno, te lo anuncié, “barrunto desbandada”, y hela aquí), al parecer dos de los suyos le cantan “bye bye, fraulein”; mientras, ella se mantiene “enrocá”, junto a su fiel escudero, si no patrón, con menos apoyo que el que ofrece una guita. Esto ya no es como antaño, que partían pastel y se pillaba cacho; ahora se reparten denuncias, del PP, IPAL, sindicatos, Lara, etcétera, etcétera, y como señalase aquel “achispao” de la calle Pata: “esto sólo se adecenta con bragas y calzoncillos bien limpios” o bien “hay señales que anuncian que la siesta se acaba y que una lluvia fuerte limpiará nuestra casa”, que expresase el trovador. “A ve si es verdá” de una puñetera vez, cojones; aguardando llevo ni se sabe y loco estoy por ver resurgir a Puerto, sea con gestora, sea con intervención, sea con el verbo se hizo carne, y apartan de nosotros este aciago cáliz, y si no llegan tiempos de rosa y miel, sean estos de nabos y zarzaparrilla.

¡Triste tabla de salvación! Este mes, en el Congreso, ojalá el tema levante ampolla y los socialistas de allí nos imiten concluyendo: “¡Impresentable; bochornoso!”; veremos entonces qué hace el baranda con sus marionetas, ¿vivir de los réditos?, es tarde; autor de política ruinosa y poltronera, con base en el totalitarismo e ingredientes de ingratitud, es toda su tarjeta. Sólo con analizar el desastre que tenemos encima, se me ponen los pelos de punta y la cara de pánico, aguardando al “peo” municipal. Es que manda huevos, hasta problemas hay en la transformación del sonido; cualquier radiodifusora cuenta con su presupuesto, proyectos e ilusiones, aquí “na de na”, equipos “de la época de la polka”, profesionales que sin cobrar mensualidad alguna tienen que hacer de auténticos “MaGyver”, aportando mano de obra y material; en fin, “pena, penita, pena”, en boca de la coplera. Indignante y provocador resulta que se confíe aún en que la historia alternativa de mentiras y enredos logre desplazar la historia real de Puerto, de la que me siento protagonista, donde la miseria y desventura están cada día más presentes en nuestros hogares, y donde la escasez se palpa con poco que se preste atención a las palabras de cualquier “perjudicao” por el impago consistorial. Rabia siento.

Por hoy me he “desahogao”; ya no me añugo a la hora de exponerte las cosas, aunque ya me gustaría relatarte cosas lindas, referir grandes actos culturales, inauguraciones, actuaciones industriales, visitas ilustres y demás, pero va a ser que no; con mucha pena, estamos en las antípodas. Confórmate, expresar mi adiós es lo suyo. Se ha “percatao”, “toa” la mañana en el cuchitril, y ahí la tienes al “lao” del limonero, “este hombre, que no escarmienta; sesos de burro le ha “dao”, relata.  Ten presente mis peticiones; adiós, niña buena; lo que te echo en falta; y como algún día te arregles con este “casquivano”, “capá” soy de modificar el testamento. Palabra de Ramiro. Muak, muak.

Monsaraz, setembro, 2021

Hola, Sr. Ramiro.

            Vaya, no tenía ni idea; papá lleva años tomando una pastilla, viviendo en pareja, y sin problemas. Menudo es él. ¡Anda, no será nada! Lo operarán y quedará bien; seguro. Avíseme, iré a verle cuando esté ingresado en Badajoz. Pero vaya respuesta la de su “namorada”, no admitir ni el más mínimo traspiés en su salud. En fin, eu não sou quem.

Ya veo, su nieto sigue tan obtuso, olvidando que la criatura también es hija de mi gran amiga Mabel, q.e.p.d. Podrá objetarme la dureza del término pero juraría que ha hecho brotar en mí, por su jactancia y altivez, la inquina; por su mala leche, vamos; otra cosa será pero propenso a la chulería también. Obrigado meu Deus por saber vivir sem ele, con sólo vanos recuerdos del ímpetu con que hacíamos el amor. Toma como pretexto el niño cuando lo que hay es sencillamente rivalidad conmigo; su animadversión con todo lo mío –no me creo que no le haya dicho alguna vez: “abuelo, y por qué tiene que ir con ella por ahí”-. Admita mi sinceridad, cuando se descubrió “la tostá” soporté miradas indeseadas que sin palabras me espetaban, “mira, la cornúa”. Su gran problema, juzgar a los demás antes que comprenderlos, sin llegar a entender que ella fue mi gran amiga. Nos dejó y tras ella quedó un chiquillo al que quiero con toda mi alma. En fin, allá cada cual; dejemos que en él habite el remordimiento –quién sabe, lo mismo su alma mora en el escroto-, y en mí la humillación, una humillación que, aunque haya pasado el tiempo, aún me hace embestir cual res de Murteira Grave. Você  sabe o que vou fazer?, entregárselos a sus abuelos maternos que le pondrán las cositas que con tanto agrado le regalo. Y si usted no puede venir a la defensa de la tesis, ni preocuparse, nuestro cariño está por encima de todo eso. Lo celebraremos en la Villa con un buen vino, pero no espere él que le vuelva a ingresar en su oficina un efecto bancario de la cuantía del último; pa chula yo.

Pasemos página. ¡Ay, Sr. Ramiro!, mi cabeza cual devanadera, no sabría contarle cuando el otro día papá insinuó deshacernos de la casa de la Villa, herencia de mis abuelos paternos, ese caserón altivo que mira a la Plaza, escenario obligado de nuestras miradas en las noches de verano, ahora sometido a largos periodos de nuestra ausencia. Pena vinculada también a la desaparición de mamá, quien faenaba en ella como una más del servicio; tanta la nostalgia que llevo más de media vida obrando en su memoria, como si viviese reencarnada en mí. Vou te contar o que ninguem sabe, y menos sospecha: odio las infidelidades por lo que me tocó vivir en su persona, lloró en silencio lo que nadie imagina, mujer tan linda y elegante; créame, pienso que ese sufrimiento le apremió la enfermedad; y eso jamás se lo perdonaré a papá. Salía con Poliana con ella en vida. Y ese recuerdo, abrigado de rabia, fue lo que hizo que indagase hasta el final los escarceos de su nieto, hasta descubrir la verdad; me era infiel y yo no quería ser una más, bastante con que lo hubiese sido mamá. Y por ella no sé si venderla; aunque fuese portuguesa, la consideraba su morada, allí me crie; pero me muevo en ella como un zombi, camino como sonámbula, sin dormir en ella desde que nos abandonó el servicio; pero es mi único vínculo material con la Villa y eso me carga de culpa y de reproches; papá jamás volverá a ella, y yo, ya sin novio, para qué mantenerla con lo costoso que resulta, por dois ou três fins de semana por ano? En fin.

Bajé a Redondo, Lagar da Serra d’Ossa, con Mattia ya afincado y enrolado en el equipo; tras despachar asuntos, muy gentilmente me invitó a subir al Alfa Romeo que se ha traído de Italia con la excusa de conocer la Rioja Alavesa –gran admirador de sus caldos, Riscal, Valpiedra, L’Ermita…- y lo primero que escucho, “pero algo me dio, por una chica chiquitita, bonita, que bailaba en shorts; que disfrutaba con todo y que con poco me atrapa. Me recordó que vivir era un salto al vacio de espaldas y que la vida se va, y que el reloj no se para, que sólo espero la próxima noche desnudo metido en tu cama”,  bolero español que bailamos en su apartamento aquella noche inolvidable en Bari, “noite louca”. Con gracia italiana me preguntó, “¿recuerdas cuando te pedí que me tradujeses la letra?” Me propuso ir a Festa das Ruas Floridas. ¡Qué alegría verlo disfrutar con nuestras tradiciones!; no su nieto, que todo lo portugués lo consideraba “zarandaja”, “chorrada” o “cutre”, fuesen forcados, fados, folklore, fiesta de la flor…; que se dé una vueltita por la Villa, a ver qué encuentra, perdido el Medieval y sin ContemPOPránea, ni Pasión Viviente tendréis. Ciento setenta y cinco años que se mantiene la costumbre de decorar las calles y plazas con guirnaldas y flores de papel dedicadas a Nossa Senhora Ao Pi da Cruz. Le invité a comer en O Chana do Bernardino las famosas sopas de tomate y carrilleras, lo típico, regadas con nuestro tinto Alentejo Reserva. El dueño es cliente de la Adega, razón por la cual, aparte de alegrarse con nuestra presencia, nos obsequió con los más diversos postres alentejanos. ¡Se puso de comer! Lo que vino después me lo ahorro, así también usted se reserva llamarme “libertina”; además, las sensibilidades están a flor de piel en su morada. Lo curioso fue que según le hablaba de la Villa bajaba su tono de voz hasta convertirlo en susurro, “a veces la democracia lleva a un sistema corrupto que se mantiene hasta que personas libres de ataduras logran el poder”, e com esas palabras nós adormecemos.

¡Ay, la Villa! Todo su proceder gubernamental deviene fracaso, ruina y últimamente cobardía; de muestra un botón, por no dar la cara, “Ella” se escuda en la revista de la Virgen de Carrión para marearnos con la Covid y la prudencia, con que la esencia de la vida depende de lo que seamos capaces de construir y la importancia de la ayuda mutua; palabras hueras, veo yo que ella paga a quien lo necesita u ofrece el testimonio de no cobrar en solidaridad –ni citar a las familias de los impagados; hay que tener poca delicadeza. ¡Alcaldesa, uma coisa é pregar e outra é dar trigo! Y lo que me cuenta de la emisora era sabedora, no ve que soy amiga de Agustín y Cordovilla. Y no le han contado lo mejor, por ejemplo, a los que nos encanta la música, en cualquier emisora puedes participar por teléfono simultáneamente con la emisión, en la nuestra ¡qué va!, no hay capacidad, o música o comentario, y así ya me dirá que calidad de programa se puede lograr. Una pena como bien dice, mais um dos muitos que temos. Se me llevan los demonios constatando que nuestra Villa tenga aún fe en un falso profeta, que sólo ofrece hambre para hoy y actuación de la Justicia en el mañana. Y si de algo pueden presumir es de mentiras y engaños; su empatía se esfumó y la acctal aún no goza de ella, por su altanería y falta de verdad. Por eso confío en la proximidad del cambio, sopram novos ventos que farão com que “Resistencia” brilhe como nunca antes. Basta ya de un régimen que comenzó caciquil, después irresponsable, más tarde nefasto, devino ruinoso, se ancló en cruel y resplandece como inhumano, sin pérdida de ninguno de los aditivos anteriormente citados. Existe quem dá mais? Y que alguno lo defienda; por favor.

Seré más breve que usted en la despedida. No ande llamando a escribano alguno para testamentarias, lo nuestro finiquitó y punto pelota; como dijese Peligro: “Jódete. Anímese, não perca a esperança de que tudo correrá bem novamente. Lo que no terminará jamás será nuestro cariño y respeto. Reciba un enorme muak de quien mucho le aprecia y jamás le olvida, de quién si no, de su Rosita, La Portuguesa.