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El calor del momento

PABLO MÁRQUEZ

Bien pudiera ser este el manifiesto de esta semana. Bien pudiese haberse leído en la plaza como cada viernes, si no hubiera sido por la “okupacion” de nuestro espacio por una atracción de la seudoferia, con el imprescindible beneplácito de nuestros gobernantes, con el único fin de pisotear, otra vez, nuestros derechos fundamentales de concentración y reivindicación. Como no pudo ser, sirva esta y otras plataformas como altavoces de este MANIFIESTO PERSONAL. 

Han pasado ya unos días y me siento más “tranquilo”, ahora sí, mi comentario será “políticamente correcto”.

El día de 7 de septiembre hubo un pleno, forzado por Ipal y convocado por el Secretario porque los gobernantes de Alburquerque no veían necesario dar explicaciones. Ni lo estimaron esta vez, ni lo estiman necesario nunca. Lo de dar explicaciones no va con ellos. Ganaron unas elecciones y piensan que durante 4 años pueden hacer y deshacer a su antojo, que pueden hacer lo que le salga de sus partes y que eso no tendrá consecuencias políticas, sociales o judiciales. Hacen lo que les conviene a ellos para mantenerse en su sillón. Eso no yo no lo veo muy democrático.

Hoy, que como he dicho, ya puedo ser “políticamente correcto”, porque pasó “The Heat Of The Moment”, quiero mostrar mi desencanto y mi decepción, una vez más, hacia quienes nos gobiernan en general y a la señora alcaldesa en particular. Alcaldesa sí, aunque presuntamente ni gestiona ni gobierna, solo delega, solo cumple órdenes presuntamente, como he dicho antes. Unas órdenes que, dicho sea de paso, solo debería obedecer de la voz del pueblo, de su gente. Porque la legitimidad y el poder deben ser del pueblo, son del pueblo. Ella es nuestra representante legal, ellos son tan solo los gestores de NUESTROS recursos. Deberían estar a nuestro servicio, para trabajar por el bienestar de los vecinos. Para eso fueron votados, para eso fue votada y elegida alcaldesa. La primera mujer en la democracia. ¡Vaya la imagen que va a quedar! ¡Qué pena, qué desperdicio de valía, porque esta mujer vale, y mucho!

¿Cómo es posible que en un pleno al que se lleva una pregunta que va dirigida directamente al drama social que vivimos, el impago a trabajadores, el adeudo de entre 7 y 9 nóminas a 200 familias, cómo es posible que se le olvide hablar de ello en la primera exposición que hace la señorita Murillo? El problema humano que han creado, del que son directamente responsables, ¿se le ha olvidado? Ni llevando “chuletas” con las respuestas se ha acordado de dar una explicación? ¿La asesoran? ¡Pues vaya asesoramiento!

Y cuando “lo recuerda”, nos dice que no, que no han solucionado el problema, que están en ello. Tócate los bemoles, hasta ahí estamos.

Si no estuvieran trabajando en ello, aunque permítanme que yo lo dude, ¿en qué trabajan además de en ganar tiempo? ¿Qué esperan, a las próximas elecciones? ¿Para qué? ¿Por qué? ¿Qué harán entonces que no puedan hacer ahora?

Qué hacen para ganarse el sueldo que LES PAGAMOS?

“Están en ello”, esas son sus explicaciones. Esas palabras duelen señorita Murillo, porque están vacías, porque no dicen nada. De verdad, no tiene nada más que decir?

Nos dijeron en mayo que “en un mes o mes y medio estaría todo SOLUCIONADO o CASI”.

¿Nos mintieron, otra vez? Parece ser que sí, otra vez nos engañaron. Por cierto, los trabajadores municipales, seguimos esperando una reunión informativa prometida por la alcaldesa y el entonces teniente de alcalde. En abril fue esa promesa.

Les voy a decir yo porqué creo que se olvidaron, por qué se olvidó la señora alcaldesa, es simple y llanamente porque no les importamos nada, es porque se pasan por el forro el bienestar de su gente, gente que los votamos, gente decepcionada y harta ya de tanto oscurantismo, de tanta indolencia por su parte, de tanta mentira, de tanta soberbia, de tanta hipocresía, de tanto autoritarismo.. Esto pudiera parecer ya una dictadura encubierta.

Ustedes se olvidaron hablar del tema más importante que se llevaba a ese pleno, pues no se rasguen las vestiduras cuando, muy pronto, nosotros nos olvidemos políticamente de ustedes.

Se olvidan de nosotros, no hablan de nuestros problemas porque les falta empatía, no tienen escrúpulos, ni corazón, son témpanos de hielo, figuras de adorno impasibles ante el dolor, parecen inhumanos.

Ya está, he sido políticamente correcto. Todo lo he dicho con respeto, con humildad y sin mentiras. Dije lo que me sale del alma. Buenos días a todos.

*The Heat Of The Moment.

“El calor del momento”

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Portada: Una de las concentraciones de los trabajadores.

Foto 2. Pablo Márquez interviniendo en una de ellas.