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Aleluya, cada uno con la suya

ANTONIO APARICIO

 

ALBURQUERQUE PUEDE: ¡Coño qué bien! A estas alturas del tinglado nos ha salido un salvapatrias, y viene con fuerza, pero… con la cara tapada sin que podamos saber quién es él o ella. Eso sería normal y aceptable si no fuera porque quiere aprovecharlo y dominar el territorio. Tiene la gran osadía de echarme en cara que nada más que hago criticar, que si esto está estropeado, que si eso está mal, que si aquello también se tiene que solucionar… Y este buen samaritano, eso sí educado como él solo, dando ejemplo de cortesía y rebosando humildad, pero ocultando su identidad y tratante de sacar ventaja de ello.

También otea y nos da a entender que la oposición hace poco por solucionar el desaguisado. Vamos que la lucha que llevamos no da resultados y parece que él es un nuevo mesías que ha bajado de las alturas con la fórmula bajo el brazo. Pues muy bien, adelante, aquí tienes trabajo de sobra.

Promulga que no entiende de política, por lo que intuyo que no es un partido político; pues muy bien, ¡qué casualidad que los dos vamos por igual camino! Me cae simpático y creo que podemos hacer buenas migas en un futuro, pero coño, identifícate para que podamos hacernos un selfie juntos…

Vamos a ponernos a prueba usted y yo: ya que ha insinuado que conmigo no puede contar para dar solución a los desaguisados de nuestro pueblo, ¿qué le parece que nos pongamos un reto para empezar una solución y que nos sea algo sencillo para los dos? Ya que a nuestra alcaldesa parece ser que por un oído le entra y por otro le sale.

Le pongo en acontecimientos: vamos a coger usted y yo cada uno con un auto, usted con uno y yo con el mío, y vamos a ir retirando todos esos sacos de hojarasca que hay repartidos por el pueblo y los vamos a llevar a un punto donde nos indiquen las autoridades.

Fíjese que buena labor y sin altruismo alguno para comenzar una buena andadura para nuestro querido pueblo. Le espero el día que usted me diga en El Rodeo, esa Gran cafetería que a mí personalmente tanto me gusta y ya de paso le invito a un café y, por favor, dese prisa porque ya está bien desde que llevan esos sacos por ahí sin que nadie ponga solución.

PD: SI prefiere que quedemos en otra cafetería, hágamelo saber y si a usted le parece bien el trabajo lo comenzamos en esta última semana de febrero. Un saludo y manos a la obra.

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Portada: Pérfil de Alburquerque Puede.

Foto: Algunos de los cientos de sacos abandonados desde hace más de cuatro meses por la ruta del colesterol y en parques como el de la imagen.