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El arte de querer

Mª CRUZ MOZO CASTAÑO

¿Amor? ¿Qué podríamos decir de tan especial sentimiento? Lo cierto es que nunca he sido muy antojadiza y siempre me he caracterizado por ser alguien con las ideas sobradamente claras, aunque me lleve a confusión, en ocasiones.

Hay personas que para hablar necesitan anunciarse con bombo y platillo porque les gusta ser alabados, a pesar de pagar el elevado precio de la hipocresía y la falsa amistad. ¿Qué amor, aprecios o admiración se pueden valorar en este tipo de cumplidos?; personalmente no los quiero.

Yo, bien podría ser la calma que desde la Torre del Homenaje de nuestro hermoso castillo vela, con amor, por los aldeanos de la villa; podría ser la estrella que ilumina tus sueños desde cualquier ventana; podría ser la ilusión con la que despiertas para enfrentarte a un nuevo día; podría incluso ser aquella historia del libro que dejaste de leer una tarde; podría ser la terca que repite los momentos aun a sabiendas de que se va a caer; pero de lo que estoy segura es que nunca podría ser un falso amor, ni una excusa, ni un pretexto.

Hoy es 14 de Febrero y todo el mundo habla de “amor”. Amar – sentimiento supremo que alguien llega a experimentar hacia otra persona -, pero lejos queda atrás aquella época en la que San Valentín de Roma casaba a las damas con los soldados a escondidas en las bodegas de las cárceles cuando el cristianismo estaba prohibido. Al enterarse Claudio de los votos matrimoniales que el Santo venía celebrando, lo mandó apresar. Durante su cautiverio conoció el Santo a la hija del juez que dictaría su sentencia de muerte y le entregó una nota, pese a que ésta no la podría leer debido a padecer ceguera. El día de su decapitación, la noble recupero la vista y pudo leer la nota, en la que ponía: “Tu San Valentín”, a forma de despedida. Cuentan algunos historiadores que apoyan este relato que el Santo se había enamorado de la joven y por ello el simbolismo del San Valentín como  “Santo del Amor”.

Desde entonces hasta ahora mucho ha cambiado la historia, hasta el punto de vista popular que la fiesta de San Valentín es interpretada como una oportunidad de celebrar el amor y el cariño de una forma más materializada, sin detenernos en pensar que Cupido se representa con alas porque el amor es un sentimiento efímero que tal como llega, un día, sino lo conservas, se puede ir volando.

Actualmente se ama con gestos, se ama con versos, se ama con miradas, se ama con caricias, se ama en la distancia, se ama en silencio. Amar es gratis; pero quienes no experimentan este sentimiento viven en días vacíos; que cuentan que tienen y no tienen remedio, que dicen que viven y lo hacen a destiempo; reunión de ignorantes, de tercos y de un mundo imperfecto pues al final todos y todas necesitamos sentirnos amados de uno u otro modo.

Como “esposa” confieso llevar sintiéndome amada, desde hace 15 años; como “hija” me consta desde hace 39 años que soy querida; como “madre”, desde hace 8 años y a pesar de que mi rol es desempeñar funciones de “poli malo” me siento admirada y amada. ¿Qué más amor puedo pedir? Tan solo se me ocurriría pedir formar parte de sus historias, hasta la última página de sus vidas.

El Amor es aquel justiciero que pese a encontrarse frente a una batalla perdida, pretende salir a galopar como un caballo sin alas ante un mundo inocente y es este amor el que me merece mención en el día de hoy.

Imagina que voy montada en ese caballo cargando el arco de Cupido, y como mi futuro se entretiene sin desprecio, arriesgándome a perder, como otras tantas veces, voy a lanzarte flechas de oro que logren infundirte amor, a ver si tras 7 años por fin encuentras sentido a que ser miembro de una familia es dejarse querer sin medidas, amar a los demás sin condiciones y mientras las flechas alcanzan su efecto, hablas.

Se pierde el tiempo hablando de tantas cosas…; se habla del cómo, del cuándo y del dónde, de quien, se habla de todo y de nada y se habla no hablando de mí y si quieres hablamos, pero insisto, no hables de mí. Y que sepas que cuanto más dices, más hablan de ti.

Valiente el amor que, en este 14 de febrero, frente a batalla perdida, pretende salir a combatir contra opiniones de cobardes en un mundo sin gente.

¡Feliz día de los enamorados y de la amistad a todos y todas!