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Juan Pedro abandona la huelga tras el pago a los funcionarios pero deja claro que la lucha continúa

Hace solo unos meses parecería algo imposible: cientos de personas aclamando a un “héroe” casi anónimo, en un “día de perros”, en plena plaza, a la luz del día, sin temer, o casi sin temer en algunos casos, que “espías” del vadillismo estuvieran anotando los nombres de los “insurrectos”… Pero así ha sido, increíble pero cierto, un joven policía, valiente, sin ningún interés político, desconocido por la mayoría, que no tiene ni redes sociales, logrando que cientos de personas casi llenaran la plaza de España. (¡Ay las causas justas arrinconadas en este pueblo arrodillado!…).

Juan Pedro, escuchando la voz, a veces desesperada, de familiares, de su esposa que le acompañó siempre, de su madre abnegada, de sus antiguos compañeros -policías honestos-, de sus compañeros de trabajo, de sus amigos, de gentes que ya le estimamos y lo hemos demostrado en esta revista, decidió abandonar su huelga de hambre. ¡Sabia decisión, aunque al perverso patrón (y a la patrona) les suene a rendición y abandono!

La lucha no ha hecho más que empezar. Y así lo dejó claro un sindicalista honrado, que siente lo que dice, que valdría para la política si esta fuera como aquella de los años ilusionantes de la transición… Juan Antonio García presentó a Juan Pedro como a un valiente que, sin quererlo, abandera la voz de los explotados, aunque sea por gobiernos, dizque socialistas, como el de Alburquerque. E hizo una defensa impecable de la defensa de la causa de los pisoteados derechos de los trabajadores municipales de Alburquerque. Solo se refirió al PSOE para recordar que dos históricos socialistas, Moisés Cayetano y Gabriel Montesinos, ambos presentes en el acto, habían dado la cara y reclamado a su partido que intercediera en este problema y diera una solución a los trabajadores.

Pero la gente esperaba impaciente las “buenas nuevas” que tenía que transmitir Juan Pedro. Y no tardó en hacerlo, bajo un día histórico en el que cayó la nieve, no ocultó la verdad como lo hacen los inmorales gobernantes de nuestro ayuntamiento: Han liquidado las deudas con los funcionarios, vino a decir, pero en ningún momento se sintió satisfecho.

Con esto ya tendría bastante para dejar su lucha, pero no, ya nos lo anunciaba ayer, igual que lo hizo antes de la huelga: si me pagan a mí y no al resto de trabajadores, no me conformo. Y, ojo, vadillistas que no tenéis vergüenza, y ojo, murillistas sin escrúpulos, Juan Pedro no se ha rendido. No os equivoquéis, su lucha sigue viva, su causa sigue intacta, a los trabajadores se les deben, cuanto menos, cuatro salarios, más muchos jornales que no se cuentan de personas que sacaron por el “Per perdido”. Juan Pedro desveló que 50 trabajadores ya han registrado un escrito dirigido a Murillo exigiendo una explicación al problema que sufren.

Juan Antonio García, delegado de USO, agradeció el apoyo, incondicional siempre, de Ipal, cuyos concejales no han dejado en ningún momento de arropar a Juan Pedro, y del PP en Extremadura, y aseguró que Podemos se interesó ayer por su causa y va a reivindicar que Hacienda intervenga el ayuntamiento, y anunció que allí, en la plaza de España, estaba un destacado miembro de Ciudadanos, Ignacio Gragera, próximo alcalde de Badajoz, con quien después charlamos.

El ayuntamiento ha liquidado su deuda con los funcionarios, que no llegan a diez porque se han encargado de ir eliminándolos para sustituirlos por personal laboral, fácilmente manejable, a costa de renovar o no sus contratos, pero quedan más de 200 afectados por los impagos. Lo que suceda de aquí en adelante va a depender de la postura de Juan Pedro, que ya quedó claro que seguirá su lucha, mientras no se solucione este abuso contra los derechos de los trabajadores, pero también de los afectados por esta injusticia. De ellos depende en gran parte que la sucia estrategia de Murillo y Vadillo dé resultado.

Alburquerque despierta, y con los ojos aun llenos de legañas de la pesadilla vivida, sueña con un nuevo amanecer, un pueblo libre, un pueblo digno que sepa aprovechar sus muchas riquezas. Juan Pedro nos ha mostrado el camino…