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El intenso frío no impide que una multitud arrope a Juan Pedro en la plaza

Como la lluvia fina… La noble causa de Juan Pedro Pulido está calando en la sociedad alburquerqueña y cuando pocos esperaban que esta noche tan gélida, con temperaturas bajo cero, poca gente iba a acudir a la plaza de España a mostrar su apoyo a este joven valiente, sucedió todo lo contrario. Como verán en las imágenes, en las que solo aparece una parte de los asistentes, la respuesta popular ha sido muy buena.

A las siete en punto, Juan Pedro, hasta entonces abrigado como podía entre mantas, un humilde brasero de gas y calefactores que le lleva la gente, cruzó desde la puerta del ayuntamiento a la plaza de España bajo una sonora emoción e incluso lágrimas en algunos de los presentes. Allí, con un vaso de manzanilla en la mano, habló a los presentes y se le notó la satisfacción al ver a tantas personas arropándole y dándole su aliento.

Sus palabras pueden escucharlas en el vídeo de arriba, en el que vemos cómo muestra su indignación porque la alcaldesa pasara a su lado esta mañana y ni siquiera le miraba ni le diera los buenos días. Él sentado en un rincón de la puerta de la casa de todos y ella pasando ante él como si esa casa fuera suya.

Allí volvieron a estar algunos trabajadores que han estado todos los días con él y otros que han sido despedidos, y se nota que cada vez agradecen más el paso que ha dado su compañero Juan Pedro, uno de los más jóvenes de la plantilla municipal.

Este policía debe ir pensando en abandonar esta forma de luchar, aunque sabemos que jamás abandonará la causa justa por la que está sacrificando su salud. Pero hay otras maneras y vemos y sabemos que hay otros compañeros dispuestos a coger el testigo y seguir dando la cara con él.

Alburquerque está despertando del letargo y el conformismo del que se han servido unos gobernantes sin escrúpulos. Y sigue sin dimitir nadie…