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REFLEXIÓN DOMINICAL: Erre que erre

A todos aquellos “valientes” que el jueves gritaron: ¡Basta ya!, con todo mi afecto y consideración.

ANTONIO L. RUBIO BERNAL

Hoy, domingo, 19 de julio, la Iglesia Católica celebra la festividad de Santa Áurea (año 856), virgen y mártir, quien negase su fe ante un magistrado musulmán pero, arrepentida, solicitó que se le repitiese el juicio para así morir en paz con Cristo. ¡Qué formidable ejemplo de honestidad consigo misma! Inusual en estos tiempos, y aún menos entre nuestra clase política. La debacle servida está, y aunque no se la desee a nadie -me lo enseñó mi madre-, una cura de humildad bien nos viene a todos, incluso aquellos que ostentan cargos.

¿Los asistentes, más o menos, según USO, el convocante? ¡Llevaba tiempo sin manifestarse ni Dios en Alburquerque!  Y, encima, contra el Ayuntamiento. No me entusiasman las cifras; no entro a discutirlas. Me quedo con la gente, que con un interés u otro, acudió a expresar que es inconcebible que los trabajadores no reciban su salario. Porque es gordo, mes tras mes.

Se lo vengo diciendo, señora alcaldesa, tiene una costumbre que pienso que no le ayuda: dejar transcurrir el tiempo sin coger al toro por los cuernos. Para que me entienda, cuando le preguntó el otro día su emisora amiga –usease, RCA- sobre la manifestación convocada, comenzó con las escaramuzas: “no, no voy a entrar en valoraciones”, “no es el momento”. No se moleste, por favor, pero, ¿qué va a valorar? ¿Su aciago servicio a la comunidad? ¿Su continuo incumplimiento, razón por la que muchas familias lo están pasando de acuarto? ¿Su funesto apoyo a CPOP? Lo importante: cuándo y cómo apoquinar, nada de nada, sencillamente, ni le mereció la consideración; es decir, de lo que inquieta y preocupa, usted ni mu.

Y por seguir analizando sus infortunadas declaraciones. En un alarde de ingenuidad, me quedo con que “explicaré mucho más de lo que está sucediendo”. Esta única frase –“explicaré mucho más de lo que está sucediendo”- me trae a la cabeza alguna que otra reflexión –ruego disculpe mis entendederas-; por ejemplo, puede que en un futuro muy próximo nos dé explicaciones profundas sobre el(los) impago(s) existente(s); o puede que nos confiese, por ejemplo, que carece de capacidad financiera para comprometerse absolutamente a nada, no por deseo personal sino porque no obra un chavo en caja –oye, serían razones; quién hace sin tener-; o puede que nos diga que todo aquí es un problema, que lo que son problemas, haberlos haylos en el cabildo, así que, dado el berenjenal –por favor, Eugenio, se dice así, ¿verdad?-, usted coge su maleta y grita: ¡chao! – ¡Qué enorme alegría para muchos!, servidor incluido-. Por cierto, le quedó fatal, e impropio de sus cargos, lo último: “cuando tenga toda la información lo haré”. Y digo yo: si no la tiene usted, quién pudiera poseerla. ¿IPAL? ¿PP? ¿Azagala? Estaría un golpe. Su coletilla: “tenemos que tener en cuenta otros aspectos”; ese barajar otras cosas, como que no; lo que hay, hay, salvo que no sea, como le he dicho ya, salir pitando.

Y ya puestos a sincerarnos -aunque su tiempo como diputada no se lo permita, como alcaldesa creo que sí-, pienso que estará muy requetebién informada no solo de mi persona -¿o quizá me llamen “elemento”?-, sino también de todo aquello que la gente comienza a expresar en las redes. Y ya ve, hay uno, posiblemente el paisano más audaz hasta ahora, que compara, aludiendo a mi lugar de residencia y tierra de adopción, Villanueva de la Serena –todo un honor-, las sandias y los melones de las Fiestas de San Bartolo (89.600 kg y 15.350 kg, respectivamente), con la patata caliente que le ha dejado su antecesor –para otros, mentor-. Ocurrente donde los haya. Pero es que hay más; este noble alburquerqueño, al que admiro por su enorme valentía en esta lucha común –créame, no es fácil en su circunscripción; la gente sufre miedo. ¿Y por qué será?-, recuerda que en este país, ante la justicia, lo que compromete es la firma, justo la que usted estampa en los documentos a los que da curso. Como diciendo: ¡ojito, no sea que la cague! Y esto es fantástico: han surgido nuevos, llamémosle, “personajes”, por sus seudónimos (“Blanca Nieves”, “Robin Hood”…), que, aún sin gozar de fama ni presentación, brillan por sus comentarios. Tanto es que hasta nuestro Presidente los invita ardientemente a escribir en “La Proterva”. Deberían hacerlo. Pero no nos despistemos, asimile, señora corregidora, esto no ha hecho nada más que empezar. Puede compartirlo. El mismo Ramiro confesó “ni siquiera sabría decirte el tiempo transcurrido sin acercarme a la plaza”. Todo requiere un principio, y todo lo que comienza lleva su tiempo; perder la aprensión no es fácil. Ha sido la primera vez que en el “Cerco del Regaño” –tocayo, ¿te gusta?-, la gente, sin turbación, le ha dicho: ¡Basta ya de tanto despotismo, de tanta ineptitud, de tanta burla y de tanta falsedad! Si puede, tome nota.

Recordará aquella vez que escribí “y mientras, nosotros, manteniéndonos fieles a nosotros mismos per secula seculorum –usease, sin hacer absolutamente nada. A verlas venir”.  Pues digamos que el cuento ha pasado página. Antes de que se hunda el barco –escorado ya está-, acudir al “Cerco” se hará cuantas veces sean necesarias hasta que nos veamos libres del aciago favor que su corporación –con usted a la cabeza- está haciendo a nuestro querido pueblo, llevarlo a lo más profundo de un lodazal que huele a sumidero.

Sé que todos, yo también, cometemos imprudencias; pero, por favor, recapacitemos y carguémonos de responsabilidad. Pudiese ser que nos tocase vivir con el “bicho” más tiempo del esperado. Ahí está y es peligroso. Cada uno es cada cual; luchar contra él, por responsabilidad, nos compete a todos. Un placer un domingo más, y feliz jornada con los tuyos.

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Portada y fotos: Imágenes extraídas del vídeo de Canal Extremadura TV.