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REFLEXIÓN DOMINICAL: Con la iglesia hemos topado

A Eugenio López y su esposa, Elisa Cabreras, compañeros de andadura, que con su saber de buena tinta y gran mesura nos guían en esta aventura periodística. Con toda mi consideración, agradecimiento y cariño,

ANTONIO L. RUBIO BERNAL

“La única discapacidad existente en el ser humano es su incapacidad de amar”, Ramiro

Domingo, 14 de junio, día de Santa Digna, debiera ser preludio de que Adifisa fuese dignificada siendo recibida y escuchada por quien debiera, pues obligación inexcusable de los cargos que ostenta es.

La frase en cursiva surgió con motivo de la ausencia injustificada de nuestra alcaldesa y su edil de deportes al homenaje que Adifisa rindió a nuestro preciado deportista paralímpico local, José María Pámpano Cilleros; luego, viene de lejos esa animadversión, si no tirria, que nuestra regente mantiene con esta entidad sin ánimo de lucro y con marcado carácter social. Preste atención, carísimo lector, pues tampoco en estos tiempos que corren la asociación local pro personas con discapacidad es acreedora del preciado tiempo de nuestra alcaldesa y diputada socialista, ubicada, para más inri, en la delegación de “Bienestar Social” de la Diputación de Badajoz, cuando le va a proponer un proyecto social y económicamente trascendente para nuestro pueblo y comarca, al día de hoy paralizado, y no la recibe. ¡Manda narices! Cual perro del hortelano.

A tenor de la página digital de Azagala seguimos con los grandes vuelos para conseguir lo mínimo en esta humilde villa, pues si bien el PP tiene que recurrir al Congreso para ver si logramos enterarnos de una puñetera vez de las cuentas de nuestro ayuntamiento -deuda desmedida o bancarrota, ¿usted qué cree?-, Adifisa se ve obligada a acudir al Defensor del Pueblo reiteradamente para que inste a la antedicha a otorgarle una entrevista. Y ni la mediación de esta alta institución, con toda clase de parabienes lingüísticos, ha logrado doblegar su determinación: ¡no es no, lo diga el Sr. Marugán o el sursum corda! Y me pregunto: ¿Hay razón para semejante sinrazón? ¿Tiene sentido similar desplante? ¿A qué se debe esta postura inclemente? ¿Puede permitirse afín desaire quien representa a “todos”? A mí, humilde mortal, los aires de prepotencia me llevan a recelar cada día más de nuestra clase política, que sube al estrado y en tono populista suelta por su boca aquello que no siente: ¡¡Porque nosotros llevamos a gala nuestra amplia sensibilidad social!! ¡Y un huevo! ¡¡Porque nuestra bandera son las políticas sociales!! ¡Y otro huevo! ¡¡Porque nadie debe quedar fuera de nuestro paraguas protector!! ¡Huevos por doquier! Y para remate, ¡¡Porque en nuestro ADN…!! ¡Te quié i ya! Vergüenza no queda en este país, tratar de hacernos creer aquello que ella no profesa. A lo expuesto me remito.

Sería el Real Decreto Legislativo 1/2013, para la aprobación del Texto Refundido de la Ley General de Derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social el que proclamase que “las personas con discapacidad conforman un grupo vulnerable y numeroso al que el modo en que se estructura y forma la sociedad ha mantenido habitualmente en conocidas condiciones de exclusión”; pues, visto lo visto, no es sólo la sociedad, también algún ente local, como nuestro consistorio, sigue desfavoreciendo a dicho colectivo. En nuestro caso, honestamente pienso que con estas actitudes sólo se perjudica a aquellos que falsamente se afirma socorrer. Quién sabe, lo mismo el organismo defensor desconoce el organigrama peculiar con el que cuenta nuestra fantasmagórica casa matriz y está dando palos de ciego por no dirigirse a quien corresponda otorgar el visto bueno. De siempre los Baldíos han tenido su singular proceder burocrático en el otorgamiento de los aprovechamientos.

Sea como fuere, la situación no deja de resultar esperpéntica; mejor dicho, desalmada, por afectar a seres humanos. En un pueblo donde no hay viso alguno de proyecto nuevo, el único que se pone encima de la mesa es puteado. ¡Válgame Dios!, siendo benévolo. Y a lo diabólico se une lo infame: que nadie ayude a la mandamás a entrar en razones y entender que obrar de tal modo es irresponsable, humillante y antidemocrático, deviene decepcionante para el resto de miembros del cabildo. ¿Cabe mayor agravio? ¿Dónde se ha visto obrar de tal modo con aquellos que debieran ser los más protegidos? Resumiría mi madre: ¡Poca lacha!, en democracia los políticos son elegidos, y bien que se les paga, para resolver problemas, no para crearlos. Juzguen ustedes.

Declaro mi apoyo a los afectados, pues no cabe mayor honra para la persona que ser solidario con quienes lo necesitan, preguntándome una vez más para cuándo desterrar el miedo a exigir en Alburquerque. ¡Basta ya de tanto sentimiento de desánimo estéril! ¡No a la incompetencia de nuestros políticos locales! Y me atrevo a denunciar aún más: puesto que se benefician, ¿por qué no actúan los alcaldes de los pueblos favorecidos, compañeros de partido de la susodicha? ¿Por qué no le dan un “toquecito” en pro de reparar la alcaldada? Mientras tanto, nuestro gozo en un pozo, nada de nada y otra hostia cicutrina recibida: ilusiones y proyectos sin ver la luz; usuarios de Adifisa sin beneficiarse de las mejoras; Alburquerque prescindiendo de un servicio de más calidad para los demandantes; y nosotros a verlas venir y sin dar crédito a lo que la triste realidad nos muestra. Recurro al aforismo “piensa mal y acertarás”: ¿no será porque Negrete está enrolado en Adifisa? Dado que “con la iglesia hemos topado”, y por todos los sinsabores que su aciaga gestión me causa, sin acritud le expreso que cada día que transcurre resta tiempo para espetarle con júbilo: ¡tanta gloria lleve como paz deja, señora alcaldesa!

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Foo 1: Adifisa homenajea a Pámpano

Foto 2: Marisa Murillo