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Crónica sobre los días de regencia de nuestra alcaldesa

ANTONIO L. RUBIO BERNAL

Con ánimo de comprobar si es cierto lo que el otro día escuché en el pueblo: “¿Y qué ha hecho desde que llegó?”, publico mi particular crónica sobre el tiempo que nuestra alcaldesa lleva como presidenta del ayuntamiento. Cosa curiosa, hoy no seré yo quien cante las cuatro nobles verdades sino que me limitaré a plasmar aquello que la realidad nos ofrece, valiéndome de las informaciones publicadas en los medios; luego, nihil obstat. ¿Y por qué la llamo regencia y no mandato? Por la similitud ofrecida al apuntar ella misma lo que más adelante leerá. …

Alzamos el vuelo allá por mayo del 2019, cuando el PP presentaba un programa para mejorar la economía y la convivencia local, e IPAL, sin descalificaciones y con confianza, presentaba un equipo bien cohesionado… Y ocurrió por aquellos entonces que la candidatura de su predecesor, Ángel Vadillo, fue anulada por el Juzgado del Contencioso-administrativo nº 2 de Badajoz.

A las primeras de cambio me tocó a mí… Y después le tocó al pueblo cuando anunció: “Ángel es el alcalde, aunque yo haya sido la candidata” -¿entienden ahora lo de regencia?-, a tono con lo expresado por él: “soy el “líder político, aunque Marisa sea la alcaldesa”… para añadir “sin la gente humilde no se puede ganar unas elecciones y, si cuidas a esta gente –fíjese que no utilizó el término ciudadanos ni vecinos-, puedes gobernar siempre”. Y yo me pregunto: ¿los contratados que no cobran no son humildes ni merecen cuido?

Y mientras Víctor Píriz, con propósito de “desmantelar la red clientelar ilegal del ayuntamiento”, anunciaba que “ha caído el autoproclamado líder político y referente de Alburquerque”, la peña tomó partido por ella y ganó por goleada, para decepción de IPAL, quedándose el PP con la boca abierta y sin representación…

Y según marchaba –quién sabe, pues ahora juristas del PP andan estudiando si el art. 402 del Código Penal, delito de usurpación de funciones, le pudiese ser imputado o no- su predecesor -quedándole bien enseñada la lección-, para Ipal, de nuevo, no había respuesta a las preguntas formuladas conforme a ley, aun a sabiendas de estarse saltando la Ley de Bases de Régimen Local…

Y Víctor Píriz con su obstinación, ahora en el Congreso por las sanciones al ayuntamiento que elevaron la deuda en 3,6 millones de euros. Hasta Ipal comenzó a advertir de los peores tiempos que se avecinan, invitando a la alcaldesa a que dejase paso a otro compañero como alcalde; y mientras el ex alcalde defendía que no tenía ninguna relación ya con el ayuntamiento, la alcaldesa, arrojando flores, confesaba que el “equipo de gobierno” de Vadillo había conseguido ya la autorización para abrir la residencia…

Todo lo leído pudiese tener un aciago compendio: con ella sólo hemos visto una defensa a ultranza de su predecesor; presentación de denuncias varias a la Fiscalía por parte de sindicatos, policías, oposición y PP; búsqueda de documentos en recónditos cajones fuera del alcance de cualquier ciudadano para enterarnos de una puñetera vez del estado económico de la casa común; estrecheces económicas; subida de impuestos; los dineros perdidos de CPOP; la negativa a oír hablar de Adifisa; el dichosito Negrete de las narices; en suma, de todo menos oír hablar y defender el progreso social y económico de nuestro pueblo y toda su gente, basado en proyectos del tipo que sean pero “reales”. Y mientras, nosotros, manteniéndonos fieles a nosotros mismos per secula seculorum –usease, sin hacer absolutamente nada…