Press "Enter" to skip to content

Murillo se salta la ley y las normas democráticas y se niega a responder a Ipal

La alcaldesa Marisa Murillo volvió a saltarse la Ley de Bases de Régimen Local y se negó a responder a las preguntas de la oposición, en un nuevo atentado contra la democracia y contra el propio respeto que merecen no solo los votantes de Ipal, sino todos los alburquerqueños, que tienen derecho a saber las cosas que están ocurriendo en el ayuntamiento.

Preguntas con tal “fácil” respuesta como por qué no se ha pagado la obra de la fuente de la plaza de España, por qué Alburquerque no tiene este año PER como todos los demás pueblos, por qué el ayuntamiento no ha pagado a Contempopránea el dinero que ha recibido de la Junta de Extremadura para ello, por qué dicho organismo regional le ha embargado al consistorio otra parte de esa subvención, o por qué contratados municipales siguen sin cobrar sus salarios, no fueron respondidas por Murillo, quien argumentó que no había tenido tiempo a preparar las respuestas.

Se trata de una argucia porque la Ley de Régimen Local contempla que, en casos excepcionales y debidamente motivados, el presidente de la corporación puede dejar sin responder a las preguntas registradas para el pleno con el debido tiempo de antelación, como es el caso, pero es que en los últimos 4 años de la alcaldía de Vadillo y ahora –cómo no- con Murillo, se ha levantado siempre la sesión, por sistema, vergonzosamente, diciendo siempre lo de la falta de tiempo… Y eso que los plenos son cada dos meses.

Además, Murillo, que sigue sin mirar a la cara a los miembros de la oposición, mintió descaradamente al señalar que “antes de llegar Vadillo a la alcaldía, el castillo estaba cerrado y no se podía visitar”. Increíble, pero cierto. Alburquerque era un “lejío” antes de llegar el Creador, como se ha llegado a señalar en algunas ocasiones…

Al final, hubo algunos abucheos, mientras la alcaldesa se reía y solo dos concejales dieron la cara y se quedaron dialogando con los indignados concejales de la oposición.

El caso es que el grupo Ipal está abocado a recurrir una y otra vez a la justicia, porque no le dejan otro camino y, como dice esa antigua máxima: “tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe”…

______________

Portada: La alcaldesa, mirando al frente, sin mirar a la oposición.

Foto 2: Manuel Gutiérrez, portavoz de Ipal, leyendo en vano las preguntas.