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Vadillo crea una asociación que “será el futuro” y avisa a los trabajadores que exigen sus salarios

El ex alcalde volvió a comparecer para hablar principalmente de una asociación en la que va a convertir a ORPO y que será una versión light de aquella ONG que prometió en 2012 y que cambiaría por completo Alburquerque, dado que sacaría 10 millones de euros cada año, habría trabajo para todo el pueblo y se harían unas inversiones fabulosas. Esta vez dijo que la asociación ORPO servirá para que él pueda “hacer todas las cosas –los proyectos- y será el futuro de Alburquerque independientemente de los políticos”. Evidentemente, no dijo de dónde va a financiarse esa asociación, pero sí que la hará realidad porque no quiere que “lo que yo hacía y mi capacidad de arriesgar lo hagan otros y estén amenazados por denuncias y no quiero que el pueblo pierda”.

El caso es que, esta vez, Ángel Vadillo habló sin descalificar a nadie en concreto y en un tono moderado, lo que es de agradecer, pero como siempre, hay que interpretar sus palabras que no estuvieron exentas de amenazas veladas.

El ex alcalde no habló en la sede del PSOE como en ocasiones anteriores, sino que se fue a la planta alta del hotel Machaco acompañado de los principales miembros del gobierno local, incluida la alcaldesa Marisa Murillo.

Empezó hablando de esa asociación que “será vital para ayudar a la gente que lo necesita, desde otro ámbito que no sea la alcaldía”.

Vadillo no dijo ni una sola palabra acerca de las nóminas que se deben a los trabajadores municipales, ni de cuándo van a cobrar todas las deudas los contratados y los proveedores, sino que fue directo a pedir que nadie se queje de ello. Lo dijo a su manera: “El ayuntamiento siempre ha ayudado a la gente y cubierto todas sus necesidades y ahora, cuando hay problemas, hay que ayudar (al ayuntamiento) a que siga andado”. Dijo no entender  “lo que está pasando”, en referencia a las escasas protestas de los afectados en público y de quienes van al consistorio a reclamar su dinero o preguntar cuándo van a cobrar, porque, argumentó, “si el ayuntamiento le ha ayudado a una persona 20 veces, ahora esa persona debe colaborar con el ayuntamiento para que salga adelante de su problema, y no se le ponen zancadillas, porque cuando se recupere, no te va a poder ayudar”.

Habló de las renovables como si los cientos de proyectos en funcionamiento o en marcha en Extremadura hubieran sido cosa suya y volvió a culpar –sin pruebas, porque incluso el consejero de industria dijo otra cosa- a los concejales del PP de entonces de no haber salido los proyectos de termosolares.

Eso sí, amenazó con que “si alguien está en contra de los proyectos, me pongo en la puerta de su casa para iniciar allí un ayuno voluntario” y “dependiendo de las informaciones, la termino en algún sitio muy complicado también”… El ex alcalde insistió en que “yo lo que dijo lo hago”.

Nada dijo de un proyecto de una gran fotovoltaica que unos conocidos empresarios presentaron a Ipal hace un año y el propio Vadillo lo rechazó, cuando Manuel Gutiérrez le pidió una reunión con estos empresarios y el propio alcalde en el ayuntamiento.

El caso es que Vadillo aseguró que podría haber proyectos para que nuestro pueblo produzca la misma energía que dos centrales nucleares juntas, pero que tiene que aprobarse la nueva planificación en la que figura una estación de evacuación de la energía, sin la cual las plantas no pueden realizarse. Pero advirtió de que si gana el PP o Cs eso no se aprobaría, sino que tiene que haber un gobierno progresista.

Ángel Vadillo dijo que los proyectos ya no se llevarían a cabo en tierras comunales, sino en fincas privadas, y, efectivamente, sin que el ex alcalde tenga nada que ver con ello, desde hace tiempo hay contactos e incluso se han firmado algunos acuerdos entre empresarios del sector de las energías renovables y dueños de fincas locales.

El ex alcalde dijo que durante su gobierno ha conseguido mantener la población de Alburquerque, mientras que localidades que tenían más habitantes, como Monesterio, Quintana o Fuente de Cantos, han caído a los 3.000 habitantes.

Vadillo anunció otra comparecencia para el lunes en la que responderá al último pleno.