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¿SE PUEDE? HASTA EL CORRAL (Decimotercera entrega)

By RAMIRO

Querido nieto.- ¡Manda narices todo el santo día con el tufillo del lodazal local! En los hogares, el tema, pero con sosiego; en la caminata, la cuestión, pero con obstinación; y en la taberna, con sigilo y mirada de soslayo, sólo los pocos carentes de miedo, el resto, a callar, que las paredes oyen y aquí es el mandato. ¡A dónde vamos a llegar con tan oscuro destino! Para desayuno, merienda y cena, como el Cola Cao. Menos mal que el final del trecho está próximo. Y si hubiera más plenos como el de anoche, lo tendríamos aquí mismo. Pareciese como si después de clamar desde aquí ¡Hasta dónde ha de llegar nuestra vergüenza!, todo el mundo se hubiese puesto manos a la obra y no quisieran perder cucharada: la fuerza sindical realizando su quehacer – denunciando a la Inspección de Trabajo, mucho han tardado -; el PP valiéndose de sus recursos personales para espolvorear las alfombras y que de una vez por todas nos enteremos del barullo municipal, que buena falta hace, de hecho está causando efecto su  advertencia y se le va cogiendo miedo a la denuncia de obrar en “fraude de ley”; Ipal inquiriendo cuestiones económicas que no le son negadas por la nueva Mandamás haciendo uso de la sutiliza – te daré respuesta cuando me dé la real gana y como esta no se va a producir pues te quedas sin saber -; el periódico Hoy con sus reclamos a modo de reportajes; y nosotros, humildes mortales, poniendo nuestro granito de arena, con  arreglo a nuestra conciencia, en nuestras entregas. Pero ya se va produciendo lo que me temía, ya se escuchan gritos de “¡Pagad a los trabajadores! ¡Vergonzoso!”. Lo auténticamente genuino es la búsqueda de fórmulas para que quien fue nuestro Gerifalte durante tantísimos años “pueda ayudar al pueblo”; pues visto lo visto, sin haber visto realmente nada de las cuentas todavía, y sin temor a equivocarme, la mejor fórmula sería “marchándose del Ayuntamiento” como dice la canción,  ¡Me voy para no volver. Adiós, olvídame. No soy capaz de mentirte y sin decirte adiós…! Grande Camilo Sesto, D.E.P. Y he de confesarte que fui un gallina – ahora me arrepiento -, cuando tú, nieto audaz donde los haya, hace veinte días aproximadamente me animaste, un poco influenciado por los ánimos del “vástago castrista”, a que elaborásemos una entrega especial para su envío como carta a los directores de los dos periódicos regionales denunciando aquello de que “piensa y exprésate sin miedo están aún por llegar a Puerto de Albahacar”, con sus correspondientes consecuencias. O esto otro de que “ni vergüenza ni lacha queda para afrontar el devenir”; pero no importa, “se acerca el día del apocalipsis local, del peo municipal con voladura, de la bancarrota por falta de recursos, cuando ya no valga aquello de “esto lo pongo aquí y aquello allí” porque no habrá ni esto ni aquello para cuadrar las cuentas de la vieja”. Bien pensé, como viejo, que era otra de las muchas triquiñuelas tuyas para sacarme un estipendio extra. Pero lo veo llegar, lo palpo, no antes sin pedir calma a aquellos que, guiados por el cariño o la pena, me recuerdan que la catarata está debajo y puedo despeñarme; agradezco sus plegarias pero, sinceramente, que las dejen para mejor causa, las cosas nunca son lo que parecen y las apariencias engañan. Para flotar en estas aguas me sobra maña, y de ser necesario, yo solito cual gato me valdría. Y porque aquí reina la inopia es por lo que me recreo en mi “CRÓNICA SOBRE LA IRREFUTABLE IDIOSINCRASIA… //”Ni aun saliendo un día de junio en el cupón de la ONCE – el seis – nuestra mole pétrea, nos tocó. Poca elegancia la nuestra consintiendo que saliera impreso Castillo de Alburquerque en lugar de Castillo de Luna, Alburquerque. No imagino Castillo de Medina del Campo, pero sí Castillo de la Mota. Pero así somos, quien revisó, si lo hizo, lo dejó, total qué más da, haciendo gala de ese fastidio y desgano que con frecuencia nos abraza y nos mece a principios del estío hasta llevarnos al lecho a echar una siesta que no se la salta un galgo ni cogiendo vuelo. Al igual que lo que debió pensar quien fuese por aquellos entonces nuestro Gerifalte llevando – año 11 – la deuda bancaria del cabildo al ranking de las tres más altas de la región. ¡Eureka!. Pero eso sí, tuvimos unas ferias de Mayo maravillosas, sorprendentes y portentosas. ¿Quién dijo miedo? Alardeando de la teórica sabiduría, pan y circo para el pueblo, romanus dixit. No otra cosa vinieron a poner de manifiesto los votos emitidos, así que mucho platicar del cambio, de su necesidad, conveniencia y utilidad pero ¡tururú que te vi, la bicoca para mí!, prometiendo miles de millones en inversiones, sin explicar de dónde saldrían. Lo mismo por aquello de su origen en maceta, se pensaba hacer cultivo intensivo de ellas; o no, simplemente avalaba el Lehman Brothers. Fueran estrategias dilatorias, con huelga de hambre incluida – útil que también ha servido de ayuda alguna que otra vez -, o no, el caso fue que hasta el mismo CGPJ tuvo que conceder amparo a la magistrada encargada de su enjuiciamiento, mediando, como puede observar el lector, las altas instancias en asunto tan nimio. Y aun con esa, la gran mayoría refrendó su política tal y como en ocasiones anteriores // (Continuará). Así que visto lo visto, tengo que aconsejarte: tú nunca entres al trapo con palabras propias; reserva tus cartuchos y busca a quien más docto que tú pueda hacerlo por ti.