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La autoimagen masculina

Por AURELIANO SÁINZ

En el anterior artículo realicé una breve reflexión acerca del significado de la personalidad en los individuos como preámbulo a una investigación que llevé a cabo en un centro de Educación Primaria de Córdoba con chicos y chicas de sexto curso, con el objetivo de ver cómo se les podía conocer, o confirmar sus rasgos de carácter, a través de sus propios dibujos. Dado el interés de esta investigación, ahora presento, de una manera un tanto reducida, los resultados en Azagala digital.

Tal como he indicado, el instrumento de investigación utilizado fue el dibujo, de modo que tras ofrecerles en la clase una hoja en blanco se les decía: “Dibújate a ti mismo como si te miraras en el espejo”. La razón de esta propuesta estaba basada en que se le daba prioridad a la propia imagen físico-corporal, evitando que se dibujaran en una escena en la que la figura apareciera en tamaño pequeño.

He de apuntar que, dentro del ámbito de la psicología, hay autores que han investigado las distintas facetas íntimas del ser humano, de modo que el conocimiento de sí mismo, es decir, el autoconcepto, como comprensión de las cualidades personales, junto con el juicio de los valores que cada cual posee, resulta ser un tema de gran interés en el desarrollo de la personalidad.

Junto al autoconcepto se encuentra la autoimagen como conocimiento de las características corporales, o lo que es lo mismo, cómo se ve uno mismo, teniendo en cuenta que en la autoimagen se incorpora también la idea de cómo nos ven los demás, cuestión de gran relevancia en la cultura de los medios de comunicación en la que vivimos.

Así pues, autoconcepto y autoimagen forman las dos partes del juicio que elaboramos de nosotros mismos. Sobre estas dos facetas se apoya algo tan importante como es la autoestima, término que expresado de manera más sencilla sería el amor propio.

Cabe ahora preguntarse: ¿Es posible conocer estas facetas de la personalidad que se han descrito a través de un sencillo dibujo?

La respuesta que yo adelanto es que sí, pero que tendrá que ser un experto en la interpretación del dibujo el que lo realice. Todos hemos oído hablar de la grafología, como conocimiento del individuo a través de la escritura, disciplina que, por ejemplo, la policía científica suele utilizar en determinadas situaciones. Ambos casos tienen gran paralelismo.

Pues bien, la actividad que ahora presento tiene la virtud de que se busca el conocimiento de la personalidad “dándole la palabra” al propio sujeto, para que se manifieste con total libertad y espontaneidad. Y si uso la expresión coloquial “dar la palabra” es de forma metafórica, puesto que los participantes no hablan, sino que nos cuentan cómo se ven a sí mismos a través de los dibujos realizados.

Como datos aclaratorios, quisiera indicar que la profesora que colaboró en este trabajo en la clase se encontraba en el tercer año con el mismo alumnado, de lo que se deduce que los conocía muy bien. Por otro lado, los dibujos se realizaron en la hora de Plástica, como si fuera una actividad más de las que se desarrollan a lo largo del curso, por lo que tanto chicos como chicas se entregaron con total tranquilidad a la tarea, ya que desconocían que uno de los objetivos era conocer sus personalidades.

Además, tengo que apuntar que, a diferencia de otras ocasiones, yo no me encontraba en la clase cuando se llevó a cabo la experiencia, dado que mi presencia les hubiera cohibido, lo que hubiera quitado espontaneidad a los dibujos. De igual modo, en este tipo de investigaciones se mantiene la privacidad y el anonimato de quienes participan, pues se realizaba como un trabajo más de Plástica, por lo que, una vez digitalizados los dibujos, se les devolvía a sus autores como cualquier otro trabajo de la asignatura.

En esta primera parte, selecciono cinco de los dibujos de los alumnos, de forma que en la posterior entrega comentaré otros cinco de las alumnas.

Para una mayor comprensión de lo que nos dicen en esos autorretratos gráficos que se han hecho de sí mismos, adjunto la información de los rasgos físicos y psicológicos o cualidades que me proporcionó su profesora; posteriormente, hago una interpretación.

Este primer dibujo corresponde a un alumno de 11 años.

Las características físicas son: alto, delgado, rubio y pelo rizado.

Sus cualidades: noble, generoso, maduro, tranquilo, autoestima alta. Como estudiante: trabajador, responsable, autónomo, con iniciativa propia. Grado de aceptación entre sus compañeros: muy bien aceptado y participativo en los grupos.

Interpretación a través del dibujo: El autor, efectivamente, se siente confiado y seguro de sí mismo al haber utilizado toda la lámina para representar la escena. Se encuentra en el centro de la propia lámina, con un tamaño de su figura aceptablemente amplio, lo que refuerza los valores indicados. Los rasgos del rostro y la postura de los brazos denotan tranquilidad y sosiego. Se dibuja en un deporte colectivo, como es el fútbol, lo que es indicio de que participa con sus compañeros en sus juegos. A pesar de su equilibrio emocional, hay todavía cierta ingenuidad para su edad, que se manifiesta por la inmadurez de algunos rasgos de la figura.

El segundo dibujo que presento corresponde también a un chico de 11 años.

Las características físicas descritas por su profesora son: mediana estatura, delgado, pelo castaño y con gafas.

Como cualidades o rasgos del carácter más relevantes: nervioso, tímido, inseguro y miedoso.

Interpretación a través del dibujo: Lo primero que llama la atención es que haya representado la naturaleza como lo hacen los niños de aproximadamente 6 años, de modo que la entiende como si estuviera configurada por tres franjas: el suelo, el aire y el cielo, este de color azul y con un par de nubes. Por otro lado, el carácter infantil se manifiesta en que todavía es capaz de dibujarse de mayor tamaño que los dos árboles que ha trazado sobre la denominada línea de base. De igual modo, y aunque puede interpretarse como el gusto por una determinada vestimenta, lo cierto es que el que haya trazado una calavera en la camiseta refuerza las características de miedo e inseguridad que posee, aunque, como he apuntado, los preadolescentes también utilizan con frecuencia esta estética en su ropa.

El autor de este tercer trabajo, de 12 años, siendo el alumno delegado del curso.

Sus características físicas son: alto, delgado, de pelo castaño y con gafas.

Sus cualidades personales más destacables: muy nervioso, inteligente, responsable, ordenado, comprensivo y proteccionista de otro compañero. Como estudiante: trabajador, estudioso, autónomo y con un grado de aceptación media entre sus compañeros.

Interpretación a través del dibujo: A diferencia de los dos anteriores, se traza sin presentarse en ningún entorno, lo que es indicio de ensimismamiento. Le acompaña un perro, posiblemente una mascota familiar, como rasgo de protección hacia los débiles. El nivel del dibujo no responde a un chico de su edad, sino a otro de edades inferiores. Su inseguridad, a la que su profesora le llama nerviosismo, se manifiesta, por un lado, en el hecho de haber comenzado a dibujar la cara con un círculo para, inmediatamente, borrarla, e iniciarla otra vez con el apoyo de una plantilla circular y, también, porque deja la parte inferior de la lámina vacía, como expresión de sentirse incómodo con el entorno que lo rodea.

Cuarto dibujo correspondiente a un alumno de 11 años.

Sus rasgos físicos más destacados son: estatura media, algo grueso, pelo castaño.

Cualidades personales: simpático, charlatán, tranquilo, sociable y algo nervioso. Como estudiante: trabajador, ordenado, algo distraído. Grado de aceptación: poco dado a la participación en grupos.

Interpretación a través del dibujo: El primer rasgo que llama la atención es que se haya representado en plano tres cuartos, es decir, a partir de las rodillas. Es indicio de autoestima y de seguridad, puesto que ocupa gran parte de la lámina y se muestra cercano al espectador que le mira. Por otro lado, se traza más bien delgado, como deseo de compensar la gordura que no le gusta. Se muestra, además, con la boca abierta en la que aparece la lengua, lo que refleja el carácter simpático y charlatán que posee. Quisiera apuntar que la boca abierta en otros dibujos puede adquirir un significado distinto, por ejemplo, agresividad; pero esto depende de la personalidad de quien lo realiza.

Quinto dibujo realizado por un alumno de 12 años.

Sus rasgos físicos más destacados: alto, fuerte y pelo moreno liso.

Características personales: inteligente, sociable, autónomo, inquieto, aunque, en apariencia, tranquilo. Como estudiante: perezoso, desordenado y poco trabajador. Grado de aceptación entre sus compañeros: medio.

Interpretación a través del dibujo: El autor del mismo se ha representado con su deporte favorito: el baloncesto, lo que es expresión de una incipiente identidad a través de una actividad deportiva que le da cierta confianza en sí mismo. Se ha trazado en la parte superior de la lámina, como signo de autoestima; aunque, por otro lado, refleja la poca motivación que posee en los estudios, dado que busca la realización de figuras pequeñas para acabar pronto la actividad. Además, se muestra sonriendo y con los ojos cerrados hacia arriba, como signos del deseo de ser acepado por el resto de los compañeros.

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En esta primera parte del análisis llevada a cabo a través de cinco dibujos que he seleccionado, se expresan algunas de las características de la autoimagen masculina en los preadolescentes. Cuando veamos la referida a los dibujos de las alumnas, comprobaremos que ellas muestran unos rasgos de sí mismas distintos a los de sus compañeros. Esto nos hace ver que cuando hablamos de igualdad de los géneros nos referimos a los derechos, puestos que las identidades masculina y femenina difieren en bastantes aspectos.