Press "Enter" to skip to content

Ipal se compromete a mejorar la vida de los alburquerqueños e invita a los jóvenes al cambio

Ipal celebró su segundo acto de campaña y volvió a llenar el auditorio, en esta ocasión el salón de Machaco-Alameda, si bien es cierto que es de media capacidad, pero hay que reseñar que la mayoría de los presentes eran personas distintas a las que asistieron al primer mitin.

Tomaron la palabra en primer lugar dos jóvenes, Alberto Resmella y Francisco Luis Gutiérrez, quienes pusieron el foco en las oportunidades para la juventud, en la concordia entre alburquerqueños, en la increíble injusticia que se está cometiendo con Contempopránea, festival que Alburquerque puede perder por culpa del ayuntamiento y que este año tenía previsto un cartel para rebosar nuestro pueblo de jóvenes de toda España y que ya se ha perdido.

Alberto dijo que “a pesar de la campaña de desprestigio que estamos viviendo, no estamos aquí para destruir a nadie, sino para construir”. “El día que integremos a los que opinan diferente, que asumamos que la crítica tiene un valor positivo y que entendamos que la diferencia de opinión, religión, ideología… son la riqueza de nuestro capital humano, ese día logramos una sociedad y un Alburquerque mejor”, señaló.

Dijo que “cuando todos los alburquerqueños trabajamos juntos por un objetivo común salen cosas tan grandes como el Festival Medieval”. Y, por eso, añadió, “yo estoy aquí”. “Porque quiero un Alburquerque libre, sin miedos, sin barreras ideológicas y sin frentes abiertos”.

“Nos han dejado una herencia brutal, y no hablo de los casi 11 millones de euros de deuda, sino de una herencia social. En Ipal luchamos por los derechos de todos y cada uno de los alburquerqueños, opinen lo que opinen, vengan de donde vengan y voten lo que voten”.

Alberto Resmella recordó que estamos en ferias: “nos intentan sorprender con un nuevo recinto ferial para hacernos creer que las cosas van bien en Alburquerque y por supuesto qué bien van las cosas a una semana de las elecciones. Hoy es fiesta, pero yo, como otros tantos jóvenes, mañana cogeremos las maletas y volveremos a nuestras ciudades”. Desde Ipal, añadió, “queremos que los jóvenes tengamos la oportunidad de irnos fuera, formarnos, vivir nuevas experiencias, pero no que nos sintamos con la obligación de tener que irnos por falta de oportunidades”.

Alberto finalizó diciendo que a sus 24 años no conoce a otro grupo que haya gobernado Alburquerque. “Necesitamos visión de futuro, cerrar un ciclo y cambiar con aire fresco. Por los niños, por los jóvenes, por nuestros mayores, por la cultura, por Contempopránea, por el bienestar y por otras tantas cosas… Vota a Ipal”, señaló.

Francisco Luis Gutiérrez

Chico Gutiérrez habló del programa electoral ambicioso de Ipal, pero que “se ajusta a la realidad y a la necesidad urgente de nuestro pueblo, y ajeno a todo tipo de falsos macroproyectos faraónicos”.

Habló de cómo los tres jóvenes incorporados a la candidatura “participamos en gran parte de los eventos que se realizan en Alburquerque y venimos a sumar y a despertar la ilusión y las ganas de los jóvenes de nuestro pueblo. Queremos que nos acompañen y se suban, sin complejos, al carro de la trasparencia, del cambio y de la renovación. Queremos que se involucren y luchen con nosotros por conseguir un pueblo tranquilo, donde las diferencias ideológicas puedan convivir juntas, se complementen y vayan de la mano en favor del desarrollo de Alburquerque; donde el que piense diferente no sea señalado, perseguido y ninguneado”.

Francisco Luis señaló que “somos los jóvenes los que, en un futuro inmediato, tendremos que hacernos con las riendas de nuestro pueblo. Somos los que heredaremos un pueblo sin vida y arruinado económica y socialmente si no le ponemos remedio a corto plazo…”.

Para terminar, aseguro que “desde hace un tiempo he empezado a notar que en Alburquerque se está cociendo algo grande. Se empieza a respirar aire fresco, aire nuevo, aires de cambio. Se empieza a respirar LIBERTAD”.

Pablo Bozas

Éste desveló que el ayuntamiento ha ejecutado las obras de las Laderas sin el proyecto legal pertinente y solo tenía una memoria que se la rechazó la comisión de patrimonio, quien le dijo que aquello es un paseo y no una avenida. Por ello, sugirió que, en todo caso, se colocara un tipo de granito separado para que creciera la hierba entre los adoquines y siguiera presentando el aspecto de paseo. Nada comentaba la memoria de arrancar los árboles ornamentales de las Laderas.

Pablo se solidarizó con los trabajadores que no cobran sus salarios y dijo que en nuestro pueblo todo se hace en elecciones, por puro interés de mantener las poltronas. Y a eso mismo se refirió Raquel del Pozo, quien recordó que en los últimos años “Ipal ha desmontado la auténtica farsa y el entramado de intereses políticos basados en la mentira, el incumplimiento de todo tipo de promesa y la descarada e impune compra de votos a cualquier precio”.

Hablaron también del programa electoral, al que dedicaremos, como al resto de partidos, un espacio en esta revista.

Alicia García, cuya intervención publicaremos íntegramente, despertó las emociones de los presentes. Esta dijo que “cuando era pequeña nunca soñé que Alburquerque necesitaría que gente como yo se dedicara a solucionar sus problemas, nunca pensé que llegaría el momento en que casi me viera obligada a subir aquí a realizar este grito hueco, casi sordo, pero lleno de alma en el que tengo que pedir a todos que demos paso a un tiempo nuevo, que abramos las puertas y ventanas de nuestro pueblo para dejar entrar el aire, para dejar entrar este vendaval de libertad, de compromiso y de trabajo que supone Ipal”.

Manuel Gutiérrez

Para terminar, habló el candidato a la alcaldía, Manuel Gutiérrez, quien no citó ni una sola vez a Vadillo, sino que se centró en Marisa Murillo a la que volvió a invitar a un debate público sobre los asuntos que atañen a nuestro pueblo: el desempleo, los trabajadores que no cobran, el pago de la basura que se avecina, la deuda del ayuntamiento, los proyectos de desarrollo, etc. Insistió en que la candidata fuera a ese debate para demostrar que “no es una marioneta”.

Gutiérrez habló de su programa electoral, sencillo, pero realizable, sin mentiras. Lo primero, señaló, es terminar con las deudas que provocan que perdamos muchas subvenciones, y recordó que Alburquerque estuvo más de un año sin Per. Habló de sacar a concurso todos los puestos de trabajo para que todos los alburquerqueños tengan las mismas oportunidades. Dijo que seguirán ayudando a los trabajadores con las peonadas, e insistió en que Ipal no tendrá a los contratados sin cobrar.

Repitió su iniciativa de crear un organismo autónomo para gestionar las residencias y todos los servicios sociales, de forma que todo el dinero que entre de las subvenciones y del pago de los usuarios, se invierta en mejorar las condiciones laborales de las trabajadoras, sin que se desvíe el dinero a otros fines.

Hizo una defensa a ultranza de Raquel del Pozo, una mujer “ejemplar” que está siendo la más vilipendiada en esta campaña, porque saben, señaló, que “arrastra a mucha gente”. Alabó su trabajo al frente del club, su compromiso con el pueblo y cómo, además de haber sido la primera presidenta del C.P. Alburquerque, es miembro de la federación extremeña de fútbol.

Gutiérrez dijo que todos los miembros de la candidatura tienen sus vidas resueltas, por lo que van al ayuntamiento a vivir de la política, sino a hacer un pueblo mejor. Aseguró que él va a estar poco tiempo y que dejará paso a gente más joven.

Con una fuerza arrolladora y muchas ganas e ilusiones, Manuel Gutiérrez emplazó a los alburquerqueños al CAMBIO para un Alburquerque digno del que nos sintamos orgullosos.