Press "Enter" to skip to content

Ipal da por terminado a Vadillo y pide un debate con Murillo

Ayer hablamos de lleno absoluto en el acto de Ipal, tanto es así que se superaron las previsiones; no en vano, habían colocado cien sillas y tuvieron que traer más del salón contiguo. Por supuesto, nada tiene que ver ese lleno con el del mitin de Vadillo en la casa de cultura, en la que se dieron cita cerca de 500 personas. Es imposible en la actualidad en Alburquerque, con la vigilancia del “gran hermano”, que la mayoría de los alburquerqueños acudan libremente a un acto que para el vadillismo es “subversivo”. Aunque parezca mentira a estas alturas de la democracia, hay que ser valientes para asistir a una convocatoria que no cuente con el visto bueno del “todopoderoso”, bajo el temor de ser señalado, vetado, cuando no insultado y despreciado.

Al acto del Grupo de Apoyo a Ángel Vadillo asistieron muchos de corazón, pero otros muchos por “obligación”, porque en aquel se pasa lista, y porque muchos recibieron mensajes en el sentido de que no faltaran. Al acto de Ipal acudieron cerca de 150 personas libres, más de lo que lo hicieron en el mitin de este grupo hace 4 años, y entonces sacaron casi mil votos. Es evidente que ahora sacarán muchos más. No sabemos si suficientes para gobernar, pero esta vez hay dudas, hay “partido”…

La primera en intervenir fue María del Mar Taborda, encargada de la presentación. Lo hizo algo nerviosa, porque nunca había hablado en público, pero no tardó en coger “tablas”, porque al final del acto habló con soltura y seguridad.

Luego tomó la palabra Raquel del Pozo, un “fichaje estelar” de Ipal. Dijo que jamás se había planteado entrar en política, pero que “no se le pone nada por delante” y siempre hace lo que le “dicta el corazón”. “Porque soy una persona activa y enamorada de Alburquerque, por eso he decidido sumarme a este gran equipo de personas que formamos Ipal”, añadió.

Raquel aseguró que “todos lucharemos por tener a nuestro pueblo como se merece y no en la decadencia que vivimos”. “No me refiero solo a la dejadez física y al abandono de Alburquerque, lo que más me duele es ver al pueblo dividido y enfrentado por la política”.

Recordó su etapa como presidenta del C.P. Alburquerque, club por el que, dijo, “luché, trabajé muchísimo, lloré, reí, le quité tiempo a mi familia, amigos y a mí misma, pero jamás me arrepentiré”.

Mostró su “sorpresa” por el ataque contra ella de Ángel Vadillo, al que no citó en ningún momento, y desmintió lo que dijo sobre ella. “Pero no voy a entrar en este juego porque no es mi forma de ser, allá cada uno con su conciencia, la mía está muy tranquila y limpia”, señaló.

“No me gustan las mentiras y menos cuando son para hacer daño”, añadió, para continuar diciendo que “la dignidad de una persona es lo más importante y la mía no me la van a quitar”.

Finalizó pidiendo el cambio en Alburquerque.

Posteriormente habló el candidato a la alcaldía, Manuel Gutiérrez, quien centró buena parte de su discurso en criticar la política de Ángel Vadillo, aunque advirtió que ya no volverá a hablar de él, porque es pasado, y por ello retó a Marisa Murillo a un debate público.

Dijo que habría preferido que Vadillo fuera candidato para ganarle en las urnas y, de no hacerlo, para que apechugue con la ruina total en que ha dejado al ayuntamiento.

Gutiérrez recordó que, mientras se gasta el dinero para hacer una gran feria, los funcionarios no han cobrado y los contratados municipales llevan tres meses sin recibir sus nóminas. “En cuatro años no ha hecho absolutamente nada, y ahora quiere hacerlo todo a unos meses de las elecciones”, vino a decir, porque solo importan los votos.

Habló del desvió del dinero que llega al pueblo y volvió a insistir en que Alburquerque puede perder Contempopránea, el acontecimiento que más dinero ha dejado en el pueblo en su historia, porque Vadillo se ha gastado la subvención que recibió no se sabe dónde.

Recordó que Marisa Murillo ha sido cómplice de la política del alcalde y que, a pesar de ser portavoz del Orpo, no ha intervenido jamás en los plenos, excepto para pedir “respeto a la presidencia”.

Dijo que en adelante hablará de su programa electoral, pero adelantó una de las grandes novedades. Se creará un organismo autónomo para gestionar las residencias y todos los servicios sociales, de manera que todo el dinero de las subvenciones y todo lo recaudado por el pago de los usuarios, se destine íntegramente a los sueldos de los contratados, sin que se desvíe dinero a otros asuntos, con el fin de que no ocurra como ahora, que tardan meses en cobrar.

Aseguró que Ipal mejorará el funcionamiento de todos los servicios sociales y las condiciones laborales.

Finalmente, dos de los jóvenes de la candidatura, María del Mar Taborda y Francisco Luis Gutiérrez, fueron nombrando uno a uno a los miembros de la lista, dando unas pinceladas sobre cada uno. Faltaron Mari Cruz Mozo y Alberto Resmella, quienes están fuera por motivos laborales, pero que fueron igualmente ovacionados, con el público que llenaba el salón puesto en pie.

__________________

Portada: Parte de los asistentes al primera acto de Ipal, la presentación de la candidatura.

Foto 2: Los tres primeros de la lista, Manuel Gutiérrez, Alicia García y Raquel del Pozo.

Foto 3: Mª del Mar Taborda.

Foto 4: Raquel del Pozo.

Foto 5: Mª del Mar Taborda y Francisco Luis Gutiérrez