Press "Enter" to skip to content

Soy un vecino de segunda en Alburquerque

A continuación publicamos una carta de un lector de AZAGALA en la que muestra, como otros muchos, su indignación por la decisión del alcalde, Ángel Vadillo, de cobrar la basura a aquellos que no disfrutan de este servicio, algunos de los cuales solo pasan unos días al año en Alburquerque pero dejan importantes ingresos. Esa no es forma de facilitar que sigan viniendo al pueblo donde nacieron ellos, sus padres o sus abuelos. Claro, que ellos no votan aquí.

Buenas tardes.
Soy hijo de inmigrantes nacido en Alburquerque. Mis mejores vacaciones de niño fueron ahí y, una vez casado, las vacaciones con mi familia fueron en el pueblo. Desde hace 22 años tengo mi segunda residencia en el pueblo.
El orgullo que siento yo de ser Alburquerqueño se lo he transmitido tanto a mis hijos como a mis nietos, los cuales quieren el pueblo con locura y no tienen mejor recompensa que ir a Alburquerque. Estamos plenamente integrados con la vida del mismo, tengo la fortuna de contar con un gran círculo de amistades y se me hacen cortos los días que puedo pasar allí. También mis hijos y nietos tienen sus círculos de amistades, con lo cual quiero decir que estamos totalmente integrados en nuestro gran Pueblo.


Mi pensamiento ” que ahora veo equivocado” es que éramos unos vecinos más, pero ayer, al regresar de mi PUEBLO, donde he pasado el ultimo puente, he tenido la desagradable sorpresa de enterarme por medio de una carta del OAR, y posterior llamada telefónica al ayuntamiento, para que me explicasen que soy un vecino DE SEGUNDA, por no poder estar empadronado. Y por  tanto yo, como supongo más Alburquerqueños en mi misma situación, me siento indignado y con el sentimiento de que me quitan algo muy importante para mí: sentirme tan ALBURQUERQUEÑO como el resto de mis paisanos.
Yo entiendo, como no podía ser de otra forma, que tengamos que pagar los servicios que nos prestan, pero TODOS, y la razón argumentada por el ayuntamiento para realizar de esta forma el pago es que a los empadronados se les pagara con los beneficios de los baldíos. No llego a entenderlo, sin entrar en otras consideraciones.
No quiero extenderme más, que ya es largo el correo.
Recibid un saludo.

ATT. Agustín Rodríguez Cordero