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Furriones facilita importantes ingresos en el sector hostelero con un gran festival

Como escribía el periodista Antonio Gilgado en una crónica en el Diario Hoy, Furriones viene de farra, una palabra castúa que hace referencia a la fiesta y a la celebración. Y con ese afán, pero adaptando el artículo de Gilgado de finales del año pasado al Albur Acts Festival celebrado este fin de semana en Alburquerque, Furriones, con el patrocinio del ayuntamiento y la Diputación, ha organizado un gran acontecimiento que ha servido, entre otras cosas, para generar importantes ingresos en el sector hostelero local, especialmente anoche, cuando las terrazas del centro estaban a rebosar de público y no cabía un alfiler en las cercanías del escenario ubicado frente al “andén de Pepe Rubio”.

Esa misma mañana, el restaurante del hotel Machaco no daba abasto para atender a la avalancha de músicos y acompañantes a la hora del desayuno, porque Furriones han traído a Alburquerque a otros tres grupos: Jueves de Boleros, La trova del Llano y Jóvenes Sabandeños, procedentes de Cantabria, Albacete y Canarias, respectivamente.

Volviendo a la crónica de Antonio Gilgado: “a Furriones cuesta etiquetarlos en un género concreto. No hacen música popular y tampoco folclore. Buscan, sobre todo, sorprender a quien va a sus conciertos. «Los que vienen repiten, hemos percibido mucha fidelidad estos cuatro años», cuenta Miguel Ángel Moreno, uno de los 11 tenores de Furriones. En total, hay 35 componentes entre tenores, contratenores, barítonos y bajos, los dos percusionistas y los siete púas (instrumentos de cuerda)”.

Por el artículo del Hoy sabemos que “Furriones fue el punto de encuentro de aficionados a la música que tras pasar por agrupaciones de todo tipo -coros y danzas, tunas universitarias, coros, zarzuela o carnavales- decidieron formar una agrupación seria y exigente que les permitiera cierta disciplina musical”.

Cada uno de sus componentes aprovecha su tiempo libre para ensayar individualmente y tres veces al mes tienen un ensayo general con todos. «Si no me gustara la música no estaría aquí, son muchas horas detrás. Pero es el mismo tiempo que le dedicaría al fútbol sala si me gustase jugar». La comparación la hace Jorge Galiana, bajo, y uno de los fundadores, en el diario Hoy.

Casi todos son padres de familia, trabajan y algunos incluso residen fuera de Badajoz. «Te emociona ver que hay gente que viene de Sevilla solo para ensayar. Esa implicación no se encuentra en todos los sitios».

Entre los integrantes de Furriones hay un alburquerqueño, Manuel Muriel, conocido en nuestro pueblo como Mané, el hijo mayor del médico Eulogio Muriel. También han contactado con otro paisano nuestro, Antonio Bautista Marmelo, un hombre con una gran voz, para integrarlo en el grupo, pero éste por el momento ha declinado la oferta.

En un principio se inclinaban por música sudamericana o boleros, pero un grupo con cuatro voces -bajo, barítono, tenores y contratenores- y orquesta propia podía atreverse con más. Su apuesta fue versionar grandes temas de todos los tiempos. Con esa propuesta iniciaron un efecto sorpresa en el público. Así, probaron con temas de Julio Iglesias o Nino Bravo y el resultado fue espectacular. Tampoco suele faltar la selección de temas de Eurovisión que repiten en todos los conciertos. “Mi gran noche” o “Hijo de la luna” son otras de sus canciones estrella, pero en el concierto de ayer en Alburquerque brilló especialmente “El hombre del piano”, una canción de Billy Joel muy versionada y que en España tuvo un gran éxito cantada por Ana Belén.

Furriones ofrece entre ocho y diez conciertos cada año, alguno incluso fuera de Extremadura porque su corta trayectoria les ha puesto en contacto con grupos similares que les invitan a sus festivales. El mes pasado actuaron en Valencia de Alcántara, con gran éxito de público y crítica.

Alburquerque ha tenido la suerte, o el acierto, de encontrar por el camino a un grupo que, si nada se tuerce, dará grandes noches musicales y generará ingresos en un sector muy necesitado de dinero fresco. Al menos en actividades deportivas y culturales, no podemos quejarnos.

 

FOTO: Facebook de Furriones