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Vadillo olvida su condena y vuelve a entrar en la vida privada de los vecinos

En una comparecencia-mitin de más de 45 minutos de duración, en la que nuestro alcalde ha convocado a todos los medios excepto a AZAGALA, entre otras cosas porque sabe que nosotros preguntamos en las ruedas de prensa y él lleva 10 años compareciendo sin preguntas, Ángel Vadillo ha hecho un balance de sus casi 25 años de gestión. Ha hablado de los parques, las plazas, las calles, las residencias de ancianos, la ayuda a domicilio y, sobre todo, que ha ayudado a muchas personas. Ha dado a entender que nuestro pueblo es el único con un ayuntamiento sensible socialmente y que él es el único alcalde con sensibilidad hacia los parados y hacia las necesidades de la gente. Pidió a los vecinos que miraran a su alrededor, en referencia otra vez a San Vicente de Alcántara y Villar del Rey, donde se cobra por los servicios.

Curiosamente, presumió que deja total libertad de expresión “en los medios privados y en los públicos” … Dijo también que, antes de llegar él al poder, no se aprobaban ni las cuentas y él tuvo que aprobar las de seis años atrás, correspondientes al gobierno de Emilio Martín. También sostuvo que el proyecto de la hospedería que contemplaba la torre de hormigón de 35 metros se demostró que era legal, y acusó a Adepa y a Gutiérrez de haber echado atrás aquella iniciativa.

Dijo que no va a dimitir como lo pide Ipal y “Negrete”, olvidando que su partido, el PSOE, le expulsó por una condena muy grave, aunque vergonzosamente le siga protegiendo, en contra del criterio de muchos socialistas. No en vano, ayer vimos a su mano derecha, María Luisa Murillo, miembro de la ejecutiva provincial del PSOE, defender al alcalde cuando dio por terminada la sesión sin responder a las preguntas de Ipal y sin ni siquiera dejar hacer las del concejal popular, saltándose una vez más la ley a la torera.

El alcalde de Alburquerque aseguró que con Manuel Gutiérrez no habrá residencias, ni guardería, ni ayuda a domicilio, ni se ayudará a los parados, ni a las asociaciones, ni al deporte, ni habrá ayudas sociales, ni libertad de expresión… Dibujó un panorama desolador si Ipal llega al poder.

Vadillo acusó a Ipal y a Gutiérrez, al que atacó personalmente por su época como director de la guardería, de “reventar” la sesión, cuando tanto el secretario como la interventora se quedaron en sus puestos tras marcharse Vadillo de la sala, por la ilegalidad de su proceder.

Pero lo más grave fue la descalificación personal a una persona y a una familia entera, la de un miembro de la candidatura de Ipal que estaba en el pleno, dando nombres y apellidos. Por el respeto que Ángel Vadillo no tuvo a esta familia, no vamos nosotros a desvelar su identidad porque a nadie le importa la vida privada de la gente. Pero el caso es que el alcalde le echó en cara que había ayudado al padre de esta persona, hoy con más de 80 años, cuyo nombre citó, a cobrar su pensión porque, dijo que “le fue mal el negocio y no tenía ni para la pensión, y sus hijos vinieron a pedirme ayuda”.

Nuestro alcalde parece haber olvidado que está condenado a dos años y medio de cárcel por amenazar públicamente y perseguir personalmente a una mujer, porque ha vuelto a citar cuestiones personales de un vecino, pudiendo haber atentado contra su honor y su intimidad.

El caso es que ayer vimos a nuestro alcalde abatido y cabizbajo en el pleno y hoy, sin responder a ninguna pregunta que se le había hecho en la sesión, ha salido en los medios eufórico y asegurando que antes de él no había nada en Alburquerque y después todo será un caos. Como si hoy viviéramos en el paraíso…